«Si me expulsan, pierden ellos»
Ana Guada anuncia que no pagará las 14 cuotas que adeuda el partido, pese a que la dirección provincial ya le ha notificado que le acarreará la expulsión del PP
Ana Guada está en el umbral de la puerta del Partido Popular. Desde allí -”después de recibir ayer por burofax la comunicación oficial del partido de que será expulsada, de acuerdo a los estatutos nacionales, si no abona las 14 cuotas de 50 euros que tiene pendientes por ser cargo público-” anunció que no pagará. «No lo voy a abonar. Cuando se toma una decisión hay que ser consecuente. ¿Que se me va a expulsar? Creo que si me expulsan, los que pierden son ellos», retó la edil, quien cuestionó que «parece que sólo se está sujeto a deberes, pero no a derechos». «Son aportaciones para un partido que me ha defenestrado y que no quiere saber nada de mí», abundó.
La postura de la edil popular hace innecesaria la instrucción de un expediente disciplinario que duda que fuera a llevarse a cabo. Pero a su vez, Guada subraya que la argumentación del impago de las cuotas «es sólo una pantalla, porque el límite es de 12 meses». «¿Por qué ahora? El año se cumplió en marzo», plantea la concejala, que esta pasada semana abrió la crisis después de exigir de manera pública la destitución del portavoz de su grupo, Julio Cayón, quien con anterioridad, en febrero del 2009, la había sustituido al frente de la oposición en el Ayuntamiento por orden de la dirección provincial. «Hay que analizar los hechos. No se puede provocar a un compañero, ni una asociación sin ánimo de lucro, como la de Alzhéimer, con el argumento de que no se ha invitado al grupo a la inauguración, cuando sabía perfectamente que yo estaba. ¿Por qué no han hecho lo mismo el jueves, cuando no fue invitado a la exposición de los beatos en la que estaban los Príncipes de Asturias?», detalla.
Pese a que interpreta la nota de Cayón como un ataque personal, Guada mantiene que no envió su comunicado de prensa «por venganza» y afirma que está «muy tranquila», aunque «con cierto malestar y tristeza». «Tengo un bagaje y un trabajo en el Ayuntamiento y en el partido del cual estoy orgullosa; además cuento con el respaldo de la calle», recalca la concejala, quien asienta que está en su «derecho, dentro de la libertad de expresión». «Soy consciente de que se ha hecho daño al partido y pienso en las consecuencias, pero también en que la gente es consciente de que las cosas en el PP de León no van demasiado bien. Se requiere un esfuerzo común, que no veo, para arreglarlo», expone.
No se considera «díscola, ni nada parecido, sino dialogante». «Me hubiera gustado decir en los foros internos del partido cómo está la situación, pero hace un año y medio que espero que la presidenta, Isabel Carrasco, me reciba para tener una conversación tranquila», reseña Guada, quien apunta que a Luis Aznar sí que le transmitió «el malestar» y le pidió «explicaciones, aunque fueran indirectas». «No se me han dado muchas», resuelve.
Las explicaciones que reclama Guada se remontan al congreso provincial, en el que no fue nombrada «miembro nato del comité ejecutivo, como siempre lo ha sido el portavoz en León y como lo es el de Ponferrada», y se enquistan cuando, en febrero del 2009, fue relevada de la portavocía del grupo municipal y se la rebajó su sueldo de dedicación exclusiva a la mitad, lo que la dejó un saldo de 22.475,14 euros anuales. «No fue el dinero», mantiene la concejala, sino «las formas y el fondo de lo que pasó», lo que la llevó a tomar «una serie de consideraciones» que acabaron su decisión de pagar las cuotas desde marzo de ese año. «Tuvimos una reunión de grupo en la que se anunció que se reorganizaban las dedicaciones exclusivas. Allí, con un gesto de la mano que no se puede describir, porque hay que verlo, Cayón nos dijo que la tercera dedicación exclusiva nos la repartiéramos María José Alonso», relata, tras señalar que «después de 17 años en el partido» se tuvo que enterar «por los medios» de la destitución como portavoz.
Ahora, el siguiente paso, si consuma el anuncio de no pagar los 950 euros de cuotas que tiene atrasados, se consumará en el plazo de 15 días con su expulsión de militancia del PP y su paso a ser no adscrita en el Ayuntamiento. «No sé lo que va a pasar. Lamento lo que ha pasado. No soy una persona que tenga enemigos, ni que me los haya ganado; alguien me ha visto como tal», asegura.