El tramo León-Santas Martas no estará terminado antes del año 2014
No existe previsión para el 2012 en la continuación de la autovía hasta Villanubla
Los Presupuestos Generales del Estado son una carta de interpretación de las promesas del Gobierno. No se puede inventar por encima; si acaso improvisar. Un buen ejemplo es la A-60 León-Valladolid: la autovía que Zapatero prometió, en el Consejo de Ministros del 2004, que estaría abierta en el 2009; una fecha en la que tan sólo empezaron las obras, cuyo final se emplazó entonces para el 2011. Ahora, con el plazo encima, las cuentas públicas presentadas el jueves en el Congreso de los Diputados fían un nuevo horizonte, restringido tan sólo al tramo León-Santas Martas: el 2014, después de que la partida comprometida para este ejercicio, que hablaba de 110,6 millones de euros, se quedara en 7,8 millones y obligara a definir un nuevo calendario de proyección de pagos: 25,4 millones en el 2012, 31 millones en el 2014 y 41,59 millones dentro de cuatro años. Tres cheques para completar unos trabajos que están ejecutados por encima del 50% y que Fomento indultó este verano de la lista de paralizaciones; un rescate que se queda en entredicho y que obliga a reprogramar la ejecución, dado el escaso margen que el Ejecutivo central deja para abonar las certificaciones que entrega la constructora conforme avanza.
Mejor pinta para el tramo que da acceso desde Valladolid hasta el aeropuerto de Villanubla, que se prometió que comenzaría a la par que la salida de León y se adelantó un año con la mitad de kilómetros totales. Muy avanzado, el Presupuesto fija 5 millones en este proyecto 5 millones para este año y aventura 20,7 millones para 2012, 6,2 millones y el último empujón de 5,5 millones para el 2014.
Pese a esta conmparación, el escenario temporal dibujado en los Presupuestos del 2011 para el tramo de 27,3 kilómetros León-Santas Martas es una bendición si se compara con el que tiene la continuciación de 93 kilómetros hasta Villanubla, que se despacha con 154.100 euros para el proyecto, a pesar de que tenía que estar en obras y el año pasado se hizo una previsión para este ejercicio de 24 millones de euros. Un espejismo en estos momentos, cuando en las cuentas ni siquiera se aventura una proyección inversora para el 2012 y siguientes.
En este trance están más proyectos prometidos para León y que no han pasado del papel. Para que que no se hable de desaparición, el Gobierno los ha apuntado en los Presupuestos con cantidades nimias para estudios y proyectos, cuando deberían ser obras. El saco es amplio: la autovía León-La Robla (134.00 euros), la autovía Toreno-La Espina (34.620 euros), la supresión de cruces de la ronda Este (134.000 euros), la conexión de la A-60 con la ronda Este (134.000 euros), la A-76 (23.120 euros), la vía rápida Cistierna-Mansilla (134.100 euros) o el AVE León-Ponferrada (174.970 euros).