La crisis obliga a Everest a hacer también un reajuste de plantilla
Tiene previsto prescindir de al menos el 4% de sus 340 trabajadores a través de prejubilaciones e indemnizaciones
La crisis también azota a una de las empresas más señeras de la provincia. Everest comunicó la pasada semana a sus trabajadores su intención de tomar medidas para paliar el bache que atraviesa en la actualidad ante la caída de la demanda en el mercado editorial. Según ha podido conocer este periódico, los planes de la empresa pasan por la reducción de hasta el 4% de la plantilla, que en estos momentos oscila entre los 330 y los 340 empleados, a través de dos vías.
Contempla prejubilaciones para los mayores de 58 años con el 80% del salario neto y, para aquellos casos no incluidos en esta franja de edad, una indemnización de 25 días por año trabajado hasta un máximo de quince mensualidades.
Everest tiene estructurado su organización laboral en tres grandes áreas: Grupo Everest (administración, gerencia y dirección), con casi un centenar de empleados; Evergráficas (taller), con 125, y Everest de Ediciones (red de distribución), que cuenta con otros 125 trabajadores.
Fuentes de los trabajadores confirmaron ayer a este rotativo que, por el momento, no han recibido ningún tipo de comunicación por parte de la empresa en que se informe de los planes de reducción de plantilla y reclaman a la dirección la urgente comunicación por escrito de sus intenciones. Ante la falta de noticias y la incertidumbre que ahora reina entre la plantilla, los sindicatos optan más por la negociación de un ERE para evitar despidos directos, aunque temen que las intenciones de la empresa pasen por despidos periódicos de grupos pequeños cada cierto tiempo.
Everest es una empresa editorial privada fundada en 1957 y representa un caso particular en el mundo editorial español, sobre todo, por su ubicación lejos de las grandes centros de negocio y su carácter familiar, todavía con su fundador al frente. Mantiene en sus manos toda la cadena de la producción.