Un motor para Villadangos que preveía otros 500 empleos
La crisis en el sector de las energías renovables, que ha obligado a la presentación de este ERE a Vestas para paliar el descenso de producción de sus componentes eólicos, frena por el momento la inversión prevista por la multinacional danesa en su factoría de Villadangos del Páramo.
Una fábrica que supone uno de los motores de este polígono industrial, con un proyecto multimillonario que ahora está pendiente de la reactivación del mercado. Para los próximos años la compañía danesa, que comenzó su actividad en León en el 2006, tenía previsto en su plan estratégico invertir cincuenta millones de euros para la ampliación de esta fábrica. Un plan que incluía también un aumento de la plantilla en 500 personas.
La empresa indicó a este periódico a finales del invierno que el plan estratégico «no está paralizado, pero está reconsiderándose» y que su ejecución final «dependerá de cómo evolucione el negocio eólico» y la propia marcha de la demanda a corto plazo en Castilla y León, ya que la paralización que desde hace más de un año y medio afecta a proyectos previstos para esta comunidad supone la principal causa de las dificultades que ahora atraviesa Vestas.
Esta paralización del plan estratégico de la compañía danesa hace peligrar hasta 3.000 empleos pendientes en sectores auxiliares que ya negociaban su ubicación en el polígono de Villadangos del Páramo.
Una de estas empresas, Bach Composites (también danesa), empezó en primavera su producción en este emplazamiento industrial. Con una inversión de dos millones de euros, la tramitación de una ampliación de terreno y una previsión de empleo que superaba las 150 para este verano, arrancó la fabricación de carcasas de fibra de vidrio para los motores que realiza Vestas.