Las máquinas regresan a Michaisa
El Ayuntamiento ordena que se retomen los trabajos, paralizados por el riesgo de derrumbe de una casa
Los operarios volvieron a trabajar ayer en el tramo del cruce que se había paralizado por el riesgo
Las obras del cruce de Michaisa vuelven a recobrar el 100% de su actividad, una semana después de que el Ayuntamiento ordenara su paralización en el tramo de la avenida de Portugal, al detectar que se habían agravado varias grietas en un edificio próximo y que corría riesgo de derrumbarse. La decisión de reiniciar las obras, está tomada una vez que se ha comprobado que los testigos y marcas colocados por los técnicos de Urbanismo en las grietas de la viviendas no detectaron un aumento en el grosor de las mismas, ni tampoco la aparición de otras nuevas.
Las familias, a un piso de alquiler. Lo que no se va a hacer es volver a alojar a las dos familias, de tres miembros cada una, que vivían en la casa de General Sanjurjo, que seguirán hospedadas en el hotel al que se las llevaron el pasado 24 de septiembre, hasta que se les encuentre un piso de alquiler a cada una, según confirmó a este periódico William García, propietario del cuarto piso de la vivienda. William García aseguró que el Ayuntamiento se había puesto en contacto con ellos el viernes pasado para informarles de la situación del edificio y de que los técnicos no habían detectado nuevas anomalías en las grietas. «Nos garantizaron que nos trasladarían a un piso de alquiler y que no nos preocupáramos, porque la mudanza la realizaría el Ayuntamiento», explicó William García, quien manifestó que desde el viernes no habían vuelto a tener noticias del consistorio.
El pasado 24 de septiembre, los técnicos de Urbanismo del Ayuntamiento de León, emitieron un primer informe pericial en el que textualmente recogían que «a la vista de la patología apreciada en el estado actual del edificio, se estima necesario el desalojo del mismo, debiéndose, con posterioridad, hacer un estudio de profundidad para determinar las obras a realizar en orden a la reparación». Aunque ya en ese primer documento no se hablaba de demolición, en estos momentos no está descarta, «porque el deterioro del edificio es claro; al fin y al cabo las grietas están ahí y no se pueden ocultar», aseguraron fuentes municipales.
Precisamente, y pese a que se ha constatado que las obras del cruce no han afectado a la estructura del edificio, los técnicos municipales deberán determinar si la gravedad de las grietas hace que se tenga que derruir el bloque de viviendas o, por el contrario, servirá con que se reparen las grietas ocasionadas.
Ya en su momento, el día que se ordenó la paralización de las obras, William García explicó que las grietas se habían visto «agrandadas» y que incluso habían aparecido otras nuevas, desde que comenzaron las obras de cruce de Michaisa, que está previsto finalicen a finales de noviembre.
El edificio, según el informe de Vías y Obras, tiene cuatro plantas sobre la rasante, con una vivienda por planta, dos de ellas habitadas en la actualidad; mientras de los otros dos propietarios, uno vive en Grulleros y otro en Madrid. La organización estructural es «en base a muros de carga, no pudiéndose, de momento, precisar la tipología de los forjados. La cimentación es, según los mismos datos, de zanja corrida», como establece el informe técnico.
Según los testimonios de los propietarios recogidos por el Ayuntamiento, «el edificio cuenta con más de ochenta años de antigüedad y constaba de dos plantas, a las que hace unos cuarenta años se añadieron dos más sin ningún tipo de refuerzo en la cimentación».