San Froilán deja un 35% menos en la hostelería que el año anterior
Los hoteles, que en el 2009 llegaron al 80% de ocupación, no pasan del 30%
En La Virgen los puestos sí que contaron con clientes.
San Froilán no repitió la historia del pasado año, una edición en que los hosteleros cosecharon unos «excepcionales» resultados, llegando a calificar las fiestas del 2009 como las de la mayor afluencia de los últimos tiempos. En aquel momento hacía calor, aunque ya había llegado el otoño los termómetros aún eran de verano. Bares y restaurantes a rebosar en el casco histórico, que en esta ocasión no pudieron repetir la estampa con la misma intensidad.
El mal tiempo, sobre todo del domingo con la cancelación de todo el programa festivo de la tarde, pasó factura al gremio. El presidente de la Asociación Provincial de Hosteleros, Pedro Llamas, aseguró ayer que las pérdidas llegaron al 50% durante esa jornada, comparadas con el negocio del pasado año y que de media las cajas han restado estos días entre un 30 y 35%.
«El tiempo aguó que pudiera seguirse la línea del pasado año, fundamentalmente el domingo y los otros días también», recalcó. Recordó además que en las últimas ediciones, San Froilán había supuesto una prolongación del verano «con todos los establecimientos del casco antiguo llenos».
Los hoteleros tampoco han tenido un buen puente, la ocupación ha oscilado entre el 30 y el 40%. «Ha sido muy malo, estas fiestas no traen gente de fuera y toda la actividad se para», dijo ayer el director del Conde Luna, Álvaro Miguélez.
Tanto unos como otros confían en resarcirse en el siguiente puente: el del Pilar, un calendario nacional de fiestas que traerá a León muchos turistas. Los hoteles esperan prácticamente un lleno. «El Pilar es un puente nacional que esperemos compense las pérdidas de ahora», aseguró Llamas, quien a pesar de las malas cifras de este año dijo que las fiestas de San Froilán se consolidan como la segunda mejor cita para el negocio hostelero, tras la Semana Santa y superando a San Juan.
El potencial para el turismo de interior que representa la provincia es vital en puentes de carácter nacional para atraer miles de visitantes, como esperan los hosteleros leoneses para el Pilar. A pesar de la crisis, León sigue aguantando el pulso en el mercado, fundamentalmente, gracias al atractivo de la provincia y los alojamientos rurales. La capital también recibe en estas fechas del calendario un buen flujo de visitantes en busca de su belleza.