Gersul aprueba la tasa del 2009 tras rechazar las quejas de Fele e Iglesia
El Servicio de Recaudación de la Diputación comenzará a cobrarlo a finales de mes
Un momento de la asamblea de Gersul celebrada ayer en el Edificio Fierro.
Tras desestimar las alegaciones presentadas por la Fele y la Diócesis de León, la asamblea de Gersul aprobó ayer definitivamente la tasa de tratamiento de residuos del 2009 que entrará en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia. Un recibo, el del ejercicio pasado, que será el último que cobre el Servicio de Recaudación de la Diputación y que comenzará a girarse previsiblemente a finales de noviembre.
Con la nueva tasa, los alrededor de 170.000 comercios e industrias de la provincia verán rebajado su recibo respecto a la polémica aprobada para el 2008. Revolucionó al sector en un largo enfrentamiento con el consorcio a través de las patronales. Gersul introduce un nuevo tramo para el cálculo de la tasa de la industria, ajustando más el pago en función de la superficie. También el comercio abonará este impuesto de acuerdo al espacio ocupado, por lo que en algunos casos la rebaja puede llegar hasta el 40%.
Las viviendas seguirán pagando lo que ya contemplaba la tasa del 2008, es decir, 38 euros anuales: un incremento del 253% respecto al recibo inicial con el que empezó a costearse el sistema desde la puesta en marcha del CTR en el 2004.
El responsable de Gersul, José Antonio Velasco, comentó ayer que fue aprobado el dictamen de resolución de las alegaciones de la Fele y la Diócesis de León, que fueron desestimadas.
«La Iglesia argumentaba que no son un negocio, no especulan ni producen riqueza y que, por lo tanto, no son iguales que las industrias o los comercios; además apuntaba que no generan tantos residuos», explicó. En este sentido, aclaró que la Iglesia cuenta con un apartado especial en la tasa con otras tarifas distintas a los negocios y «así ya está contemplada su peculiariedad».
Respecto a las alegaciones de la Fele, Velasco subrayó que esta patronal pretendía volver a la tasa del 2007 y que las subidas posteriores se realizaran de acuerdo al incremento anual del IPC. «Eso no puede admitirse porque así sería imposible financiar el coste del servicio y, además, volver atrás sería aún más perjudicial según las subidas aprobadas para el 2008».