La apertura de Michaisa crea atascos en Fernández Ladreda en horas punta
El consistorio insiste en que quienes quieran cruzar la ciudad usen la ronda Sur
La entrada de Fernández Ladreda desde la plaza de toros fue uno de los puntos más cargados.
El tráfico volvió a su cauce. Abierto el cruce de Michaisa, que desde el miércoles a las 11.00 horas se atraviesa por un paso subterráneo sin necesidad de semáforos, los vehículos rememoraron la antigua costumbre del acceso oeste de la ciudad. Como si no hubieran pasado 13 meses para cambiar el hábito, en las horas punta de salida de los trabajos, a mediodía y por la tarde, la circulación se lanzó por la avenida de Portugal y desembocó en la rotonda de la plaza de toros antes de convertirse en una lenta caravana por Fernández Ladreda; aquella avenida con dos carriles en cada sentido, que ahora es tan sólo una vía por destino, en la que se demoraron cerca de un cuarto de hora hasta llegar a la glorieta de la intersección con Alcalde Miguel Castaño. Nada es lo mismo en una relación que se antoja inversamente proporcional: por un extremo se ha liberado la entrada del tapón que la regulaba, mientras que por el otro se ha estrechado el embudo.
El Ayuntamiento de León interpreta las retenciones, limitadas a «las horas puntas», como un problema de «cambio de costumbres», según explica el concejal de Seguridad y Movilidad, José Antonio Díez. «Los conductores que entren por Michaisa con la intención de atravesar la ciudad se van a encontrar con Fernández Ladreda. El proyecto de soterrar el cruce se ha hecho para el tráfico local y de acceso a León, no para que la avenida vuelva a ser una carretera como era antes por la que atravesar», diferencia el edil socialista, quien reseña que «era lo esperado».
La solución pasa por que los vehículos que tengan la intención de ir del este al oeste de la ciudad «usen la ronda Sur, que para eso está», aconseja el concejal del equipo de gobierno. Con esta intención se acometió primero la reurbanización de Fernández Ladreda, expone Díez, quien señala que si hubiera sido al revés, con Michaisa abierto y una calzada de cuatro carriles, la avenida hubiera sido casi una autopista.
9.000 vehículos. No parece que por el momento haya demanda para tanto. Las primeras estimaciones de la Policía Local, basadas en la presencia directa y la observación de las cámaras de tráfico, contabilizan alrededor de 4.000 vehículos en Michaisa y 9.000 en la glorieta de la plaza de toros, provenientes de las avenidas de la Facultad, Portugal y Fernández Ladreda, apunta el concejal de Seguridad y Movilidad. Cifras que dan muestra de que todavía hay un porcentaje de conductores que desconoce que se ha abierto el cruce.
En los próximos días esta entrada paulatina por Michaisa tendrá su representación en Fernández Ladreda, donde, por lo registrado ayer, el tráfico se espesa aún más en las intersecciones. En la glorieta con José Aguado y La Lastra, que tiene un diámetro limitado por la cercanía de los edificios, se formaron nudos considerables que tuvieron su réplica a escasos 400 metros, en la rotonda de Alcalde Miguel Castaño, debido a los tránsitos hacia el centro de la ciudad y Puente Castro. Se analizará la evolución, informa Díez, quien descarta que tenga intención de hacer modificaciones en la regulación.