El futuro: más ambiente infantil y ampliar el horario para las familias
La UCI pediátrica del Hospital de León está a cargo de cinco pediatras, diez enfermeras, cinco auxiliares de enfermería, y un supervisor de enfermería.
Hasta noviembre, los profesionales han practicado 1.369 actuaciones a niños en estado crítico, la mayoría con sedación del menor, administración de medicación hematooncológica, endoscopias y administración de medicación especial.
Tanto enfermeras como pediatras han dedicado sus esfuerzos en consolidar un servicio nuevo que responde a nueve años de reivindicación de la ciudadanía de León y un paso previo necesario para la cirugía pediátrica, «Necesitamos consolidarla», explica el jefe del servicio de Pediatría del Hospital de León, Santiago Lapeña. Las ideas para avanzar y mejorar en la calidad de la asistencia ya están en marcha. El equipo de la UCI ya ha solicitado a la gerencia del Hospital de León la adquisición de juguetes y televisores para que los menores que no están críticos, pero necesitan permanecer en la UCI, dispongan de un ambiente más agradable durante su ingreso.
Más tiempo para las familias . Los menores necesitan la presencia de sus padres y madres en los momentos más críticos de su salud. La tendencia en los hospitales es a ampliar el horario de permanencia continua de las familias en las unidades de cuidados intensivos. Los profesionales responsables de los menores en estado crítico así se lo han hecho llegar a la gerencia del Hospital, «en un futuro necesitamos ampliar espacio para permitir a los padres y madres que puedan estar más tiempo con sus hijos», explica el pediatra Luis Ferrero de la Mano.
La presencia de la familia reduce el sufrimiento, el estrés, la tensión y los problemas de sueño de los menores ingresados y es una petición constante de los padres. La evidencia de esta mejora clínica y psicológica, no sólo para los menores sino para sus familias, ha llevado al Hospital de León a ampliar el horario de permanencia de los padres en la UCI, «al principio sólo podían estar dos horas, ahora ya pueden estar hasta seis hora, pero lo ideal sería que pudieran estar siempre», defiende De la Mano.
Los cambio son lentos, sobre todo en un servicio que acaba a empezar su andadura y está en proceso de consolidación. Enfermeras y pediatras realizaron cursos específicos para el manejo del instrumental y protocolos de una unidad tan especializada. Los primeros doce meses de funcionamiento han servido para poner a punto un servicio que comienza ahora su pleno rendimiento, con la consolidación de la asistencia y la ampliación de la ocupación media, tanto para ingresos que requieren un procedimiento médico como los que necesitan tratamiento quirúrgico.