Cae parte de la cornisa de la sede recién restaurada del archivo municipal
Los bomberos retiran de la acera los cascotes caídos de la cornisa del edificio de Julio del Campo.
«Todas las obras de reurbanización que acomete el PSOE en la ciudad de León parecen estar hechas sin tino y sin la más mínima planificación, en vista de los desastrosos resultados, ya que todas ellas requieren reparación tras reparación a los pocos días de estar concluidas». Así, con estas palabras, la concejala del PP en el Ayuntamiento de León, Mercedes Moro, denunció ayer las «innumerables equivocaciones» que están emanando de las transformaciones urbanas ejecutadas por los socialistas en la capital leonesa con cargo a los fondos estatales del Plan E, por su «falta de control y previsión».
La edil popular puso ejemplos y criticó así el hecho de que un edificio municipal como el ubicado en la calle Julio del Campo, antiguo tanatorio y hoy día sede del Archivo Municipal, sufriera en la mañana de ayer desconchones de más de un metro en su fachada y caídas del enfoscado de su alero, -”por lo que se requirió la presencia de los Bomberos-”, tras haber invertido recientemente más de 158.000 euros en la reforma y adecuación del edificio con cargos al Plan E del 2009.
«Y lo mismo ha ocurrido, -”explicó-”, con la acción y reacción sin tino con que nos gratificó el PSOE en Mariano Andrés; urbanización que se ha rehecho más veces en este año que en los últimos 20, y que nuevamente será rectificada para ejecutar una glorieta no prevista en su momento y que puede ser cuestionada por lo pequeño de su diámetro».
Para Mercedes Moro, el «error» radica en la «improvisación permanente del PSOE» y en que en la ejecución de las obras «no se pone el cuidado y la atención que los leoneses merecen». «Resulta llamativo, e incluso inquietante, que en todas ellas aparezcan desperfectos una vez terminadas. Todas requieren reparación tras reparación», remarcó.
Otro de los ejemplos expuestos por Moro lo encontramos en el paseo de Papalaguinda, en donde «cada escalera ejecutada ha costado más que un chalet», tras una inversión de más de 350.000 euros, y donde «siguen cayéndose las pizarras de revestimiento, después de ser reparadas una y otra vez». «O el material no es el adecuado o la sujeción no es la más apropiada para el fin al que se destina», advirtió.