Bajan a 32 meses de cárcel la pena por el homicidio del Húmedo
El fiscal cree que el imputado tenía intención de entregarse
El Ministerio Fiscal rebajó al término del juicio oral a dos años y ocho meses de prisión la pena que solicita para el joven imputado por el homicidio del Barrio Húmedo, cometido el pasado mes de marzo, al entender que procede aplicar una atenuante analógica ya que en el momento de ser detenido el muchacho tenía la intención de entregarse.
La vista tuvo lugar ayer en el juzgado de lo Penal número 1 de los de León. El acusado, un joven de 19 años de edad que permanece en prisión preventiva desde entonces, comprobó la noche de autos que dos amigos suyos estaban tomando parte en una pelea. Al tener constancia de que habían sido agredidos, se dirigió hacia la víctima, a quien propinó un puñetazo.
A resultas del mismo, perdió la consciencia y cayó al suelo, golpeándose la cabeza. Perdió la vida dos días después pese a que fue trasladado al Complejo Asistencial de León. El forense cree que el golpe en la región occipital fue fatal para el desenlace de los hechos. Otros peritos entienden que las lesiones producidas por el puñetazo fueron la causa de la muerte.
«Era muy grande y por miedo, le dí el puñetazo y me fui», explicó el imputado, que fue detenido a las 11.55 en el juzgado de Instrucción número 1 de los de León, a donde había acudido por consejo de su abogado, con el que había negociado entregarse a las 12.00. «Me enteré por el periódico de que el chico había muerto y por si el culpable había sido yo, decidí entregarme».
En el turno de conclusiones, el fiscal subrayó que el acusado reconoció su participación en los hechos y descartó que hubiera intención de causar muerte con el puñetazo, por lo que califica el delito de homicidio por imprudencia. La acusación particular discrepa de la existencia de atenuantes, cree que la agresión se produjo a sangre fría y pide cuatro años de prisión y la defensa se suma al escrito definitivo del Fiscal pero rebaja la pena que propone a dos años de prisión: «Por un accidente fatal hay dos familias que sufren», dijo el letrado. El acusado pidió perdón en el turno final.