El fin del cheque bebé pone a las madres a parir

Muchas embarazadas leonesas piden a los ginecólogos el adelanto del parto

Una mujer permanece monitorizada en el parto.

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carmen tapia | león
León

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Hoy a las 24.00 horas desaparece el cheque bebé, la ayuda de 2.500 euros que el Gobierno concede a las madres desde el 1 de julio del 2007 por el nacimiento de un hijo o adopción. La retirada de este dinero, como consecuencia de la crisis, a la que se sumarán también a partir de mañana las pérdidas de otras prestaciones económicas de la Junta de Castilla y León, que convierte en desgravación fiscal lo que hasta hoy es dinero en efectivo (de 300 a 600 euros según los ingresos), han provocado una avalancha de peticiones de información de madres que están a punto de salir de cuentas de su embarazo y quieren adelantar el momento del nacimiento de sus criaturas y no perder las prestaciones económicas, que sumarían hasta 3.000 euros por nacimiento.

«Han venido a preguntar embarazadas, algunas con bastante insistencia», explica el jefe de sección de Ginecología del Hospital de León, Celso García, «el adelanto de un parto, a no ser que sea por causas médicas justificadas, ponen en peligro la salud del bebé y de la madre», explica el ginecólogo que asegura que en la última semana ha habido un aumento de ingresos de embarazadas que acuden a Urgencias. Una de las matronas que asisten a las mujeres en el parto asegura que las revisiones están protocolizadas, «han llegado muchas agobiadas con dolores, pero tras la ecografía, el tacto vaginal y la monitorización hemos descartado el parto, el cuello del útero estaba muy cerrado y las hemos enviado de vuelta a casa». En ocasiones, el trabajo del parto ya ha comenzado, pero va lento, y las madres acuden con la esperanza de que el goteo de oxitocina acelere el proceso. Pese a todo, «han ingresado estos días muchas mujeres con la bolsa amniótica rota, pero todas con una causa justificada», explican en partos. El Hospital de León no tiene programado ni hoy ni mañana ningún nacimiento por cesárea, «hoy (por ayer), ha sido un día de muchos nacimientos». A las doce de la mañana de ayer ya habían nacido en el Hospital de León tres criaturas por cesáreas programadas, cuatro nacimientos con parto natural y cinco mujeres permanecían en las salas de dilatación en pleno trabajo de parto.

Peligro para el bebé. El jefe de Ginecología del Hospital del Bierzo, Cándido Fernández, explica que en la última semana han llegado a su consulta dos mujeres en avanzado estado de gestación insistiendo en el adelanto del parto, «los dos casos me han llamado mucho la atención porque las dos estaban de ocho meses, les faltaba aún bastante tiempo para terminar el embarazo, a una de ellas cuatro semanas. Es una barbaridad, el feto aún está inmaduro. Pese a todas las explicaciones no paraba de insistir». En el Hospital del Bierzo tampoco hay programada ninguna cesárea ni hoy ni mañana, por ser días festivos.

La jefa del Servicio de Ginecología de la Clínica San Francisco, Marisa Alija, asegura que los seis ginecólogos del centro han recibido una avalancha de peticiones de información de mujeres que están a punto de dar a luz, «concretamente, se han interesado por la eficacia de los procedimientos naturales, como la práctica de sexo y ejercicio intenso. No está demostrado científicamente, pero muchas mujeres piensan que con esas técnicas se puede adelantar el parto. Lo mejor es no intervenir. No hay nada que justifique el adelanto de un parto, a no ser que sea por causas médicas. Tanto la inducción como la cesárea están contraindicadas porque existe el riesgo de poner en peligro la vida del bebé y de la madre». Ninguno de los profesionales consultados justifica la inducción por causas económicas.

La manipulación de la hora del nacimiento también es una estrategia que intentarán abordar algunas familias, «eso sería falsificar un documento público», explica Celso García, que rechaza esa práctica.

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A la doctora Alija le toca hoy la guardia en la Clínica San Francisco, «espero no tener que asistir ningún parto a las 24.00 horas, donde un minuto de diferencia pueda determinar la ayuda que recibe la madre».