Un nuevo retraso en el decreto del carbón apaga toda la actividad minera leonesa
Alonso presenta otro ERE que afecta a 720 mineros tras dilatar el Gobierno la normativa del sector
La mina no aguanta más. En la enésima prueba de paciencia para las empresas mineras, que esperan desde hace meses que entre en vigor la normativa que permita la quema de carbón nacional para la producción de energía se ha consumido toda la actividad minera que le quedaba a las cuencas leonesas. La publicación del decreto se dilata de nuevo, y el Grupo Alonso anunciará hoy la presentación de un nuevo expediente de regulación de empleo para la totalidad de sus empleados de interior; mineros de tajo de las empresas Uminsa y Coto Minero Cantábrico, que mandará al paro a 1.200 trabajadores de las cuencas de León, Palencia y Asturias. Setecientos veinte productores se han visto afectados por el apagón laboral en las cuencas leonesas, en un golpe que parece definitivo sobre cualquier halo de esperanza que le pueda quedar a la zona minera de León tras diez meses de desazón económica y social a cuenta de las desavenencias entre Gobierno, sector minero y sector eléctrico. Este envite se une al que sufren desde otoño empresas auxiliares y contratas del sector vinculadas a Viloria y las sociedades del Grupo Alonso y la Hullera Vasco Leonesa. La pérdida de empleo en el sector se sucede en un goteo constante y ha trasladado un sensación de abandono y desolación total a los valles y localidades mineras leonesas.
La salida de la regulación de empleo que mandará a la calle al último resquicio de actividad que le quedaba al norte de León coincide con el anuncio del Gobierno de un nuevo aplazamiento en la publicación del Decreto del Carbón. Este trámite se iba a producir en el número de hoy del boletín, con las órdenes precisas para que las eléctricas tomaran en cuenta la carta de compromisos de compra de carbón, esencial para devolver liquidez a la caja de las mineras y carbón a las térmicas. No habrá tal publicación, según informó ayer el Ministerio de Industria a la patronal minera, y una vez que el ente ministerial valoró las consecuencias de la queja que ha presentado la compañía Gas Natural ante el Tribunal de Luxemburgo, al entender que sufrió indefensión en la vista oral que evaluó la demanda de las eléctricas contra la aplicación de las ayudas que incentiven el consumo de carbón nacional en la producción eléctrica.
El Tribunal de Luxemburgo está pendiente de emitir un fallo sobre esta demanda, tras escuchar a las partes implicadas en el pleito.
Las empresas carboníferas se mostraron ayer contrariadas por el aviso del Gobierno en torno a un nuevo aplazamiento del Decreto del Carbón al entender que derriba, como un castillo de naipes, todo el calendario previsto para devolver la actividad y la fluidez mercantil al sector minero. Con este revés, el día 1 de febrero ya es fecha derogada para que se aplique el decreto del carbón, en consonancia con los plazos legales establecidos para su entrada en vigor.
Los empresarios del carbón siguen expuestos a la intemperie por la falta de movimiento en sus empresas, que se traslada de forma vertical a todos los sectores que dependen de la minería, aún el 23% del producto interior bruto de la economía de la provincia de León. El ajetreo en torno a las minas, en el tránsito interrumpido del carbón a las térmicas, cumple dos años. Y de momento sin visos de solución después de un sinfín de promesas y otros 720 mineros leonesas sin empleo.