Antibióticos fabricará farneseno para la producción de diésel y lubricantes
La química logra un acuerdo con Amyris que permitirá diversificar su actividad

Imagen del exterior de la planta de Antibióticos en la capital leonesa.
El farneseno, un componente químico resultante de la fermentación del caldo de caña con levaduras genéticamente modificadas, puede marcar el futuro de Antibióticos después de 50 años produciendo penicilina.
La multinacional norteamericana Amyris, que ha invertido más de 100 millones de euros en desarrollar este nuevo producto que puede utilizarse en distintos campos, desde la agricultura a la producción de lubricantes, pasando por cosméticos, diésel o combustibles para aviones, anunció ayer que ha alcanzado un acuerdo para la producción de farneseno en la fábrica leonesa. En la decisión, según aseguró ayer desde Estados Unidos el presidente de Amyris, John Melo, ha pesado sobre todo el alto nivel técnico y la experiencia de la fábrica ahora propiedad del Grupo Enerthi.
Antibióticos, en este caso, sólo producirá este componente. La propiedad y su distribución estarán en manos de Amyris.
Antibióticos dependía hasta ahora en un 90% de la producción de penicilina y apenas había podido diversificar su actividad, salvo la planta de Vitatene. Durante los últimos años, la actividad de la empresa ha ido recortándose con varios expedientes de regulación de empleo. El nuevo acuerdo y el plan de producción presentado ayer por la dirección, garantizarán, según el Comité de Empresa, el mantenimiento de la actual plantilla, que ronda los 280 trabajadores.
La multinacional Amyris y Antibióticos hicieron público ayer el acuerdo sobre el farneseno después de realizar varias pruebas de fermentación durante el pasado mes de enero.
El objetivo de los americanos es satisfacer su demanda a corto plazo, según explicó el director ejecutivo de Amyris. Por su parte, el presidente de Antibióticos, Daniele Pucci di Benisichi, señaló que este acuerdo constituye un paso importante en la estrategia de diversificación de la cartera de negocios de la compañía con sede en León.
Diésel y lubricantes. La tecnología del farneseno fue desarrollada inicialmente en 2004 para producir una medicina contra la malaria a partir de una planta conocida como artemisa. No fue hasta dos años después cuando los estudios se centraron en su desarrollo industrial. Empresas como Rhodia, que tiene planes para el etanol, y Solvay, son grandes compradores. El precio al alza del petróleo tras los últimos acontecimientos en Libia pude abrir nuevos mercados a estos productos, que buscan aprovechar recursos naturales para la generación de combustibles respetando el medio ambiente.
Caña de azúcar. El acuerdo con Antibióticos es el cuarto que firma la multinacional americana para producir farneseno. El primero fue con una compañía brasileña para garantizar la materia prima, la caña de azúcar. El segundo, con una compañía americana para su comercialización. Y el tercero, con una empresa dedicada a la transformación del producto en escualeno, lubricantes y diésel. «Estamos muy impresionados con los conocimientos y la experiencia técnica de primer nivel mundial de los técnicos de Antibióticos en procesos de fermentación aséptica, y esperamos aprovechar estos conocimientos para incrementar nuestra capacidad de producción comercial», señaló también el primer directivo de Amyris en un comunicado conjunto. El gobierno brasileño autorizó en febrero el uso y la comercialización de la levadura transgénica.