«Es necesaria para evitar problemas como la caída en La Robla-Soto»
Asturias ha sido históricamente uno de los puntos débiles de la red eléctrica española, y necesita de proyectos como las líneas Soto-Penagos (que entra en funcionamiento ahora, después de más de dos décadas de tramitación) y la Sama-Velilla. Así lo considera REE, cuyo responsable de Transporte insistió ayer en que de estar en marcha estas redes alternativas un incidente como la caída de un cable en la línea La Robla-Soto de Ribera no hubiera supuesto un problema.
Carlos Collantes lamentó que durante más de veinte años se hayan estado planificando refuerzos a estas deficiencias, sin que se haya logrado a día de hoy resolver los problemas de evacuación del excedente energético asturiano. «Hay que insistir en la necesidad de tener una red suficientemente mallada, no sólo para atender las circunstancias normales, sino porque hoy en día las exigencias de garantía del suministro implican que situaciones excepcionales no alteren la atención a la demanda».
El mes pasado una acumulación de hielo tras una nevada provocó la caída de un cable de la línea de alta tensión La Robla-Soto, una de las dos de gran capacidad que conectan Asturias con la red eléctrica.
La dificultad del acceso a la zona donde se produjo la avería (a más de 1.800 metros de altitud) y las condiciones meteorológicas complicaron la recuperación del servicio durante varios días, y exigieron la participación también de especialistas de la Unidad Militar de Emergencias (UME).