Los sindicatos se aferran a la vigencia del acuerdo firmado por Caja España
El pacto laboral incluye un apartado que obliga a consolidar las mejoras salariales pactadas en el caso de que la entidad lleve a cabo un nuevo proceso de integración
Los sindicatos exigen al Consejo de Administración que cumpla el plan laboral pactado.
«En el caso de que la nueva caja, antes de los plazos señalados, participara en un nuevo proceso de integración con otras cajas, cualquiera que sea la fórmula jurídica de tal integración, consolidará en su totalidad las cuantías señaladas con carácter previo a la efectividad de esa nueva integración». Es el punto del acuerdo laboral firmado en su día entre los sindicatos y Caja España y Caja Duero al que ahora se aferran los representantes de los trabajadores para no renunciar a los logros fijados en el documento, que Unicaja pretende renegociar ahora porque considera inasumible aplicarlos a toda la plantilla.
Y mantener ese acuerdo es la condición que han puesto los sindicatos para apoyar el proceso de integración entre las dos entidades, respaldado el jueves por sus respectivos consejos de administración. Es el punto 11 del acuerdo laboral firmado para sacar adelante la fusión de las cajas de León y Salamanca, y que bajo el título de «Consolidación de cantidades» recoge la garantía de que sea cual sea el futuro de la entidad con sede en León, los trabajadores no perderán los derechos tanto laborales como salariales garantizados en ese documento.
Por ejemplo, una estructura salarial de 18,5 pagas anuales «para los trabajadores presentes y futuros», aunque quienes percibieran más pagas con anterioridad al acuerdo las mantendrán. A ellas se añaden los pluses del convenio (ayudas, formación, etc.). El acuerdo también contempla que independientemente de los derechos salariales fijados, se establece un salario mínimo garantizado para todos los trabajadores (presentes y futuros) equivalente a 24 pagas del salario base del convenio, al que se suman «con carácter mínimo garantizado» los aumentos por trienios y los complementos personales. Todo ello se consolidará en el salario antes de finales del 2014.
Los sindicatos exigen también la garantía del empleo, y la no aplicación de medidas traumáticas de traslados o despidos. Aunque en el caso de la integración prevista ahora estos asuntos resultarán menos conflictivos, porque la implantación territorial de ambas entidades no se solapa.
Condicionante. En cualquier caso, la cláusula que dentro del protocolo de intenciones de integración prevé suspender este acuerdo laboral ha sido el detonante de las reticencias de los sindicatos con representación en Caja España-Duero (también en Unicaja). Mientras CC.OO. votó contra este protocolo, tanto Csica como UGT reconocieron que el proceso de integración de las cajas leonesa y malagueña es obligado por la situación financiera, y «la mejor entre las propuestas presentadas hasta el momento», según Csica; y dieron su voto a favor de iniciar las negociaciones de integración para crear un banco.
Por otra parte, los representantes del PSOE de Salamanca en Caja España-Duero anunciaron que votarán en contra de la integración «si no se respetan» los acuerdos que en su día se fijaron en una reunión en Tordesillas. El alcalde de Soria, Javier Martínez, que se abstuvo en la votacióna, aseguró que previsiblemente su voto será favorable a la integración en posteriores votaciones.
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