EL BIERZO
Anulaciones hoteleras y bares llenos a causa del mal tiempo
«Ésta ha sido, con diferencia, la peor Semana Santa de los últimos años». Así de claro y contundente fue ayer el delegado de la Asociación de Hosteleros de León en el Bierzo, José Antonio Rosende, con respecto a la ocupación hotelera, fundamentalmente. «El mal tiempo ha sido el causante principal de que el balance arroje datos negativos», aseguró. Muchas reservas fueron suspendidas a última hora debido a las previsiones meteorológicas. Tanto que Rosende estima que alrededor del 50% de las habitaciones que ya estaban reservadas quedaron finalmente vacías. «Los turistas vienen al Bierzo para conocer su entorno, Las Médulas, Ancares, Peñalba o Compludo, por lo tanto, si hace mal tiempo las visitas se suspenden», explicó.
En una línea totalmente diferente se posicionó el presidente de la Asociación de Hosteleros del Casco Antiguo, Luis Carro, para quien, teniendo en cuenta el tiempo que ha hecho y la situación económica, los datos no pueden ser mejores. «Ha sido una Semana Santa brillante, a pesar de la crisis», aseguró Carro, quien, no obstante, pronosticó una dura vuelta a la realidad y tildó estos días de vacaciones de espejismo, dado que como ocurre en Navidad o durante las fiestas de la Encina, la situación de la hostelería mejora considerablemente, pero sólo en días contados, luego la vuelta a los porcentajes reducidos es inminente. Aún así, la gente se ha echado a la calle y en el caso concreto de Ponferrada, la suspensión de algunas procesiones de La Pasión no ha sido visto como algo negativo. De hecho, una frase resume el concepto. «Basta que empiece a llover para refugiarse en un bar» -explicó Carro- o lo que es lo mismo, al mal tiempo buena cara y mejor con una limonada en la mano.
Así las cosas y a falta de un balance final pasados varios días de la Semana Santa, las opiniones son contradictorias dependiendo del colectivo.