La crisis no llega a las tragaperras
Los efectos perniciosos de la crítica situación económica no se han visto reflejados en las máquinas tragaperras de León, que no han registrado una caída de beneficios

Un individuo utiliza una máquina tragaperras en un establecimiento.
La historia demuestra que en épocas de crisis los juegos de azar son una opción para intentar superar los momentos de crisis. A pesar de que el éxito no está asegurado, muchos son los que lo intentan y complican aún más su situación económica. Las cifras lo demuestran, y es que en el último año apenas se ha reducido el número de máquinas tragaperras, que son aquellas que otorgan un premio tope, colocadas en los bares y cafeterías de la provincia de León que asciende a 3.481, apenas 200 menos que el dato registrado en 2009. Tampoco han variado las máquinas de iguales características pero que ofrecen un premio mayor y que están colocadas en casinos con un total de 14. Actualmente en la provincia hay tres bingos, 44 salones recreativos y un bingo.
En el ámbito autonómico, las cifras no varían. En Castilla y León hay un total de 16.678 máquinas tragamonedas, de las que 40 están situadas en casinos y el resto en bares y cafeterías, 21 bingos, 63 salones recreativos y de juego, doce menos que el pasado año, y tres casinos situados en León, Valladolid y Salamanca. El sector privado del juego, las máquinas tragaperras, produjeron alrededor de 200 millones de euros de beneficio en Castilla y León el pasado año, de los que la mitad va para la empresa operadora y la otra mitad para el dueño del bar donde esté colocada la tragamonedas.
Ley del juego. Sin embargo, a pesar de estos datos los empresarios se quejan de los juegos de azar que se emiten de madrugada en las cadenas privadas y los que se juegan por internet ya que aseguran que les están haciendo mucho daño, porque hasta ahora es un campo que no está regulado, y por lo tanto exento de impuestos. Sin embargo, la Junta de Castilla y León ha querido poner fin a este sistema de juego remoto siendo pioneros en España en la regulación de los juegos de azar privado por internet y por televisión, además de otros nuevos canales como la telefonía móvil y la radio.
Desde hace diez años el negocio de apuestas on line es una realidad que no deja de crecer. Actualmente las empresas que ofrecen estos servicios de juegos de azar están situadas en paraísos fiscales y operan en España mediante páginas webs. El objetivo de la Junta de Castilla y León con su Ley del Juego es que los usuarios de este tipo de juegos cuenten con las garantías de un sistema legal, con empresas autorizadas del sector, controladas y con certeza del cobro de los premios obtenidos, a diferencia de otras ofertas de juego remoto donde finalmente no consiguen los premios. A su vez, las empresas de juego de Castilla y León pueden entrar en esta área de actividad con seguridad jurídica y crear empleo de alta cualificación, de manera que también puedan tributar en la Comunidad.
La nueva entrada en vigor de la Ley del Tabaco ha hecho un flaco favor a las empresas del sector del juego que han visto reducido el número de usuarios, porque muchos ciudadanos estaban acostumbrados a pasar un rato de ocio con un cigarro. Algunos han decidido optar por el juego remoto desde sus casas, evitando la nueva normativa del tabaco.
Sin embargo, sólo podrán jugar en estas páginas todos los residentes empadronados en Castilla y León y en el extranjero, es decir que un residente en Madrid no podría acceder a este juego remoto.
Pasos de la normativa. El reglamento del juego puesto en marcha por el Gobierno Autonómico tiene previsto ver la luz el próximo verano. Actualmente ya ha sido sometido a una audiencia pública para que cualquier interesado o empresa del sector pudiera ver su contenido y matizarlo, plazo que venció en enero, y tras recibir el informe de la Dirección General de tributos y de presupuestos para analizar los costes que repercuten a la administración, la siguiente fase es pasar por la Comisión del Juego de Castilla y León en los próximos quince y después enviarlo al Consejo Económico y Social, y la última fase será el Consejo Consultivo. La intención de la Junta es que si todo sigue su tramitación habitual esté aplicándose la normativa este verano. Será el momento en el que las empresas puedan pedir los permisos para implantarse.
La empresa solicitante que quiera formar parte debe desembolsar una cantidad importante de dinero, una adecuación de medios tecnológicos y una conexión con las redes de distribución. Además deberán pedir una solicitud de explotación a la Consejería de Interior y Justicia de la Comunidad, y una vez concedido podrán constituirse como sociedad anónima con sede social y domicilio fiscal en Castilla y León y presentar la solicitud de comercialización, que una vez obtenida permite ofrecer el juego remoto por un plazo de diez años prorrogable. Estas sociedades deberán estar integradas por varias empresas que tengan actividad en los sectores tradicionales de casinos, bingos o máquinas de juego.
Garantías. La garantía del sistema consiste en que la empresa no permitirá la participación en un juego a ninguna persona sin que se haya registrado como jugador, de manera que entregue su identificación y los datos bancarios de manera que no puedan acceder los menores de edad, ni las personas inscritas en el registro voluntario de prohibición por problemas derivados de la ludopatía. Otra medida de protección es la posibilidad de autolimitación en la cantidad de dinero a jugar, es decir, el usuario puede marcarse un tope diario o mensual del dinero que quiere gastar. Entre las novedades destaca que los juegos ofertados deberán poner una demostración de prueba con las explicaciones del funcionamiento.
En caso de juegos de radio y televisión por medio de llamada telefónica, la empresa deberá informar sobre el número de líneas existentes y el tiempo máximo de espera a la que puede estar sujeta cada llamada, evitando dilaciones innecesarias que retrasen el acceso al juego.