Asfalto por donde pasó el tren
El asfaltado de lo que fue el paso a nivel durante 140 años pone un punto y aparte definitivo para una zona que sólo espera ya el inicio del soterramiento de las vías

Los operarios ultimaban ayer el asfaltado de la calle en lo que era antes vías del tren.
Mes y medio después de que el paso a nivel del Crucero bajara por última vez la barrera para que la Mikado escribiera su final, la nueva trama urbana del León ferroviario ya es una realidad. A la inauguración de la prolongación de Ordoño coincidiendo con el Martes Santo de la procesión del Perdón se unirá en horas la eliminación física de las vías que tantos y tantos vehículos sufrieron a diario en la calle Doctor Fleming.
Las vías fueron colocadas en 1870 para que el ferrocarril, que había llegado a León poco tiempo antes, continuara viaje hasta Astorga.
Los operarios contratados por Adif ultimaban ayer la obra, a la que sólo queda echar la última capa de asfalto en uno de sus carriles.
El ministro de Fomento, José Blanco, presidió el pasado 18 de marzo la inauguración de la estación provisional, que daba el pistoletazo de salida a la mayor renovación urbana de la historia en los barrios del Crucero, La Vega y La Sal, ya que su entrada en funcionamiento permitió la supresión del paso a nivel y la prolongación del eje Ordoño II-avenida de Palencia hacia el oeste, salvando la barrera que históricamente ha supuesto la línea férrea.
Las obras, tanto de la prolongación de Ordoño como del paso a nivel han corrido a cargo de Adif. En total, este ente dependiente del Ministerio de Fomento ha invertido 23,3 millones de euros en la alternativa provisional para que el AVE llegue a León y se pueda llevar a cabo todo el soterramiento de las vías, cuyas obras durarán años.
De momento, se ha construido una línea de 5 kilómetros de longitud para liberar completamente el anterior pasillo ferroviario y posibilitar la ejecución del futuro corredor soterrado por una zona ya sin circulación de trenes. En las vías del tramo Onzonilla-Estación de León se han instalado traviesas y catenaria polivalentes, que permitirán el cambio de ancho ibérico (1.668 mm) a ancho internacional de alta velocidad (1.435 mm) en el momento en que entre en servicio la línea de alta velocidad Valladolid-Palencia-León. La integración del ferrocarril en León se completará con el soterramiento del trazado ferroviario a su paso por el casco urbano en una longitud de 2.700 m y la construcción de una estación subterránea.
Aunque queda colocar la placa, la nueva calle desde el centro hasta las inmediaciones de la azucarera Santa Elvira, futuro palacio de congresos de León, se denominará Ordoño II con el fin de que también sirva, como sirvió en las primeras décadas del siglo XX, para el desarrollo de un León que se ha visto siempre marginado no sólo por las vías del tren, sino también por el paso del río. Entre el cruce de la calle Astorga y Doctor Fleming se ha construido una rotonda, que podría llevar el nombre de la cofradía del Santo Cristo del Perdón, cuyos papones son mayoritariamente ferroviarios.
Con la entrada en funcionamiento de la nueva calle y la eliminación del paso a nivel, la salida y entrada a León desde la carretera de Benavente y en dirección a Astorga ha mejorado sensiblemente, también por la reciente obra del paso subterráneo de Michaisa.
Hasta hace bien poco, o se buscaba una alternativa o se esperaba a que pasara el tren.