La «lucha por el céntimo» ahorra millones a los consumidores
Eliminar el satinado de los envases de leche ahorra seis céntimos por cada unidad al consumidor. Y suprimir el envase de las frutas y verduras, 35 céntimos en cada producto. Puede no parecer mucho, pero la filosofía de la «lucha por el céntimo» de Juan Roig ha llevado a Mercadona a abaratar sus productos y procesos en millones de euros. Quitar el cartón a las cajas de anchoas y sustituir el metal por plástico permite un ahorro de 3 millones de euros al año; y modificar el sistema de apilado del pan de molde ahorra 3,4 millones anuales, 45 toneladas de plástico y 1.800 camiones de transporte.
Son algunos ejemplos que puso ayer Julio Casado ante los empresarios de Aletic para explicar las estrategias que han llevado a Mercadona a abaratar y racionalizar aquellos procesos que no aportan valor añadido al consumidor, pero generan gastos. «Con la premisa de que la calidad no se toca, por ejemplo compactar las celulosas ha permitido ahorrar 2.000 toneladas de plástico y el transporte de 3.000 camiones».