Carotenoides y farneseno, el nuevo futuro del sector químico leonés

Exterior de la planta de Vitatene, que pasa a formar parte de la multinacional DSM.
En muy poco tiempo, el sector químico leonés ha incorporado dos palabras llamadas a marcar una nueva etapa de crecimiento en una industria emblemática que hasta hace bien poco no pasaba por su mejor momento.
Si el pasado mes de marzo se anunciaba un acuerdo en Antibióticos para producir farneseno, un producto que se saca de la caña de azúcar, ahora se añade a esa lista los carotenoides naturales. En este caso, Vitatene ya lo producía. La novedad es su creciente mercado, lo que ayudará a consolidar su plantilla.
Los carotenoides, según explica su nuevo dueño, DSM, «son pigmentos naturales solubles en grasa que son sintetizados por las plantas, algas y bacterias fotosintéticas». «Son -añade la multinacional- las fuentes del amarillo, naranja, y rojo en muchas plantas, como los colores rojo-naranja de las naranjas, los tomates y las zanahorias y los colores amarillos de muchas flores».
Los carotenoides tienen importantes beneficios para la salud humana. El papel de algunos, como el beta-caroteno, son la principal fuente dietética de vitamina A. Además, tienen efectos protectores en algunas enfermedades oculares degenerativas y otros trastornos relacionados con la deficiencia.
El farneseno, la otra palabra de moda, es fruto de un acuerdo de Antibióticos con la multinacional norteamericana Amyris, que ha invertido más de 100 millones de euros en desarrollar este nuevo producto que puede utilizarse en distintos campos, desde la agricultura a la producción de lubricantes, pasando por cosméticos, diésel o combustibles para aviones. El farneseno completará la producción de penicilina en la empresa leonesa.