Tres parejas de León participan en el programa de donante vivo de órganos
La reducción de los accidentes de tráfico aumenta la edad de los donantes fallecidos
Uno de los quirófanos del Hospital de León.
Tres parejas de León han recurrido al programa de trasplante de órganos de donante vivo. Dos personas leonesas enfermas renales recibieron un riñón de un familiar en el año 2010 en Santander y Madrid y otra pareja está en lista de espera para someterse a esta operación en el Hospital de Valdecilla en Santander, según los datos de la Coordinación de Trasplantes del Hospital de León. El Hospital Clínico de Salamanca prepara ya a las primeras cuatro parejas de la Comunidad que se acogerán a este sistema de donación, tras recibir la autorización de Sanidad hacer dos años. ningún leonés está en lista de espera para la donación cruzada, una alternativa para cuando el familiar que quiere donar no es compatible con el enfermo pero sí con otra persona que ésta en lista de espera. Las autoridades sanitarias promocionan la donación de órganos de donante vivo, coincidiendo hoy con el Día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos, para compensar la reducción de la donación de órganos en los hospitales. La reducción de los fallecimientos por accidente de tráfico ha elevado la edad media de las personas fallecidas que donan sus órganos. En lo que va de año, el Hospital de León ha extraído treinta órganos a nueve donantes -tres hombres y seis mujeres-, todos con edades comprendidas entre los 67 y los 82 años y cuya causa de la muerte fue una hemorragia cerebral. «Al ser personas mayores se han conseguido menos órganos», explica la responsable, Ana María Berrot. Ocho hígados, 16 riñones y 4 córneas en cuatro extracciones multiorgánicas, dos multiorgánicas, uno sólo de riñones, uno de hígado y una multiorgánica y córneas. Sólo una familia se negó a donar los órganos del fallecido.
La donación de sangre del cordón umbilical es aún la asignatura pendiente en el Hospital de León. De las 80 extracciones realizadas en hasta abril sólo 15 fueron válidas, «menos del 20% que nos pusimos como objetivo», explica Berrot.
En España la donación de cadáver ha alcanzado cotas muy altas. En cambio, la donación de vivo se sitúa en una tasa baja, si se comparas con otros países. Por tanto, fomentar esta donación es prioritario para las setenta personas que esperan un trasplante de riñón en León.
«El protocolo termina en un juzgado después de seis meses de estudios médicos y psicológicos», explican desde la Organización Nacional de Trasplantes. El donante vivo tiene que estar completamente sano psíquica y psicológicamente, «el mero hecho de que tenga la tensión arterial alta es motivo para descartarlo».
Otra de las figuras que promociona el Ministerio de Sanidad es la del donante samaritano, es decir, una persona que de forma anónima dona un órgano en vida y la Organización Nacional de Trasplantes decide, tras las pruebas de idoneidad, la persona a la que va destinado.
La Asociación Leonesa para la Lucha de las Enfermedades del Riñón, Alcer, saca hoy nueve mesas petitorias e informativas a la calle para lanzar un mensaje: «Después de la muerte hay vida», explica la responsable de la asociación Candela Soto. Las mesas estará distribuidas en el edificio de la Junta, Espacio León, León Plaza, plaza de la Inmaculada, Ayuntamiento, Crucero, Santo Domingo, Comisaría y Arcos de la Cárcel. «Hay que fomentar los donantes vivos porque últimamente los donantes fallecidos son muy mayores».