Víctima del abandono, de botellones y de pintadas
El anunciado concurso para rehabilitar la plaza del Grano abre un encendido debate con una idea común, que las obras mantengan su sabor de antaño y su empedrado

Cantos sueltos y pintadas se han adueñado de la plaza.
Los vecinos indican, además, dos cuestiones que hacen retroceder las ganas de ver una plaza mejorada: el problema del botellón que por las noches reúne a los jóvenes de la ciudad y las antiestéticas pintadas que amanecen en los muros de la casas que rodean la plaza. Temen que, tras llevar a cabo los trabajos de mejora de la plaza del Grano, estos dos problemas hagan perder valor a las labores de reconstrucción realizadas.
No es la primera vez que la plaza del Grano es objeto de polémica en lo referente a posibles labores de mejora. Ya en 2002, dos casas del lugar se vieron afectadas por el juicio público que se realizó a las decisiones tomadas por el equipo de gobierno de entonces, con Cecilio Vallejo como concejal de Urbanismo. La casa de ladrillo, que hoy continúa a medio hacer, y la casa de los soportales, que finalmente se rehabilitó y permanece en pie con el apuntalamiento de los soportales, iniciaron una serie de dudas sobre la bondad de realizar mejoras en un lugar tan emblemático como es la plaza del Grano.
Fue llamada así porque en sus soportales y en el centro de la plaza se celebraban antaño los mercados del grano y del pan y se pregonaban las ordenanzas de las pesas y medidas, de las de caza y pesca, de zapateros y curtidores...
La zona, en la bajada del Barrio Húmedo, fue también escenario de corridas de toros y al pie de la cruz se cantaba la Salve por los cofrades de Santa María. La Cruz de Piedra, según se explica en la propia web del Ayuntamiento de León, era considerada como el rollo o picota de la ciudad, e indica, según la tradición, el sitio exacto donde se apareció la Virgen un 9 de febrero. En 1889 se compuso la peana de piedra. La fuente del Grano esta situada enfrente del ábside de la iglesia.y representa la confluencia en la ciudad de los ríos Bernesga y Torío. Es del año 1769 y las esculturas las esculpió Félix Cusac.