La alternativa de los chopos
La ULE y RMD desarrollan un proyecto que quemará astillas para producir biomasa y reciclará residuos de neumáticos y cables para sustrato de cultivos.

Jorge Calzado, Adolfo López Aguayo, Alberto Villena y Pablo Pastrana tras firmar el convenio.
La empresa Recuperación de Materiales Diversos (RMD) y la Universidad de León firmaron ayer un contrato de investigación por el que ambas instituciones desarrollarán un proyecto de generación de energía eléctrica, a través de la producción de biomasa, y la utilización de los subproductos textiles procedentes del reciclado de neumáticos y plásticos como sustrato para cultivos.
El equipo investigador del departamento de Ingeniería Agraria de la ULE, encabezados por el científico Pablo Pastrana, tendrá como misión el asesoramiento en las labores y operaciones que está llevando a cabo la empresa en una plantación de cultivo energético de chopo, dónde está ensayando con diferentes clones de plantas y densidades de esta especie para su utilización como biomasa.
La biomasa obtenida en estas plantaciones será empleada por la propia planta industrial como combustible en forma de astilla para su caldera de biomasa en su sistema de calefacción. La superficie actual plantada de chopos es de 15 hectáreas, dos de ellas plantadas en la primavera del 2010 y otras trece en la misma estación de este año. Por eso, está previsto que la primera recolección llegue en enero del próximo año y la segunda un año más tarde, aunque habrá que esperar alrededor de cinco años para conocer resultados concluyentes del proyecto. El objetivo es obtener 7.000 toneladas por hectárea de materia seca que equivaldría a 4.200 litros de gasóleo.
Medio rural. El presidente de la compañía, Adolfo López Aguayo, destacó la importancia de este proyecto, en el que RMD lleva gastados más de 50.000 euros, para «el asentamiento de población en las zonas rurales y alternativas en los cultivos». Explicó que se están probando diferentes clones y densidades para obtener aquellos parámetros en los que se obtenga una mayor producción energética siempre teniendo como premisa el cuidado del medio ambiente. Añadió que la compañía lleva un año experimentando la combustión de la madera en lugar del gasoil para calentar 1.200 metros de oficina y los vestuarios para 170 personas apoyado por energía térmica y solar. «Este proyecto es muy ambicioso y está lleno de futuro», aseveró.
Por su parte, el vicerrector de Investigación, Alberto Villena, hizo hincapié en el esfuerzo de los investigadores de participar en este tipo de proyectos, «unos científicos cada vez más implicado en labores que movilizan importantes recursos en I+D+i». La segunda área de actuación de este contrato de investigación hace referencia al aprovechamiento, como sustrato en cultivos, de los residuos textiles y plásticos generados en RMD y procedentes del reciclado de neumáticos y cable. Buscando alternativas para estos subproductos, el departamento de I+D ha desarrollado nuevos usos para dichos materiales y el principal de ellos es su utilización como sustrato en cultivos hidropónicos como el tomate, la lechuga o el guisante.
El equipo investigador va a realizar una serie de ensayos para definir la potencialidad de mezclas de estos materiales como sustrato para estos cultivos. Ensayos que se realizarán en los invernaderos que la Escuela de Agrícolas tiene en su campo de prácticas.
La empresa RMD es una industria de ámbito internacional cuya sede central está ubicada en León y cuenta con sedes en Barcelona, Sevilla y Tánger. Dentro de su preocupación por nuevas técnicas más eficientes y respetuosas con el medio ambiente, su departamento de I+D se planteó la posibilidad de depuración de sus efluentes utilizándolos como agua de riego para sus cultivos energéticos mediante un filtro verde y la utilización de sus residuos como sustratos en cultivos.