Las regulaciones con despidos se han disparado en los dos últimos meses
En lo que va de año se han presentado 205 ERE en la pronvicia, un 23% más.
La construcción sigue siendo el sector más afectado.
Más expedientes de regulación de empleo (ERE) y, sobre todo, más regulaciones que se saldan con despidos, en lugar de optar por las suspensiones temporales. La situación de las empresas no parece ofrecer síntomas de mejora en la provincia, y mientras se anuncia una nueva recesión económica la cifra de ERE a estas alturas del año supera ya a los presentados en todo el ejercicio del 2010. Hay, eso sí, menos trabajadores afectados que hace un año; pero cabe recordar que entonces el número de empleos regulados se había disparado por la parada general en la minería del carbón. Hoy, superado ese bache de actividad minera, las actividades relacionadas con el sector de la construcción siguen siendo las grandes perjudicadas por la crisis. Pero, ni mucho menos, las únicas.
A día 23 de noviembre el número de expedientes tramitados por la Oficina Provincial de Trabajo se elevaba a 205, frente a los 166 del mismo periodo del año anterior. En el conjunto del 2010 se solicitaron y gestionaron 198 EREs, frente a los 139 del 2009. Las cifrae están muy lejos de las del primer año en el que las dificultades económicas comenzaron a manifestarse, el 2008, cuando se tramitaron en la provincia 59 expedientes, y de los 48 del último ejercicio de bonanza económica.
Casi 2.000 afectados. Según los datos del departamento que maneja Asunción Martínez, las empresas que han tenido que recurrir a la regulación de empleo para mantener su viabilidad suman plantillas de hasta 6.128 trabajadores. De ellos, 1.937 se han visto afectados por estos expedientes.
La mayor parte de los trabajadores afectados por estas medidas han pasado durante un tiempo a una situación de paro (cobran la prestación, pero no se les descuenta el periodo de cobro por desempleo que tengan acumulado); y también hay varios expedientes que recurren a la reducción de jornada para ajustar sus costes laborales.
Sin embargo, el volumen de trabajadores de los que las empresas locales han decidido prescindir totalmente es preocupante. Hasta el pasado día 23, las autoridades laborales habían aprobado el despido definitivo de 425 personas para intentar salvar los negocios.
El año pasado a estas alturas del ejercicio eran 2.772 los trabajadores afectados por los EREs, y en el conjunto del año 3.500, una cifra «engordada» sensiblemente por las regulaciones masivas en las explotaciones mineras.
En el 2009 fueron 2.611 los trabajadores afectados por los ERE, mientras que antes de la crisis, en el 2007, fueron 666 personas las que sufrieron las regulaciones.