Los críticos del PSOE exigen a López que deje a un leonés dirigir la gestora

La facción díscola socialista vuelve sus reproches contra el líder autonómico.

Vista parcial de los asistentes a la asamblea convocada por los críticos del PSOE en León.

Publicado por
l. urdiales | redacción
León

Creado:

Actualizado:

La asamblea convocada por el sector crítico del PSOE leonés concitó entre la militancia más interés que la propuesta socialista entre el electorado en la última cita con las urnas. Doscientos cargos y militantes del partido acudieron a la llamada que trata de buscar una salida al túnel en el que entró la formación política desde las elecciones municipales de mayo, en plena recesión de apoyo social y con profundas heridas abiertas en una guerra interna por el control del partido.

Los críticos llamaron a la asamblea, pero en el tumulto de asistentes se dejaron ver caras que hasta la hecatombe electoral del 20N se habían significado claramente en el lado de los oficialistas y de la ejecutiva que cesó en pleno tras la dimisión de Fernández.

No hay tregua en la facción crítica del PSOE, que ayer tarde lanzó sin piedad sus juicios sobre la dirección regional del partido y su interés en controlar la formación con una gestora desde fuera de León. En la asamblea abierta salió mal parado Óscar López, al que se le cuestionó en público por su intención de colocar «a uno de Ávila al frente del partido en León, que no es lo que hace falta ahora», apreció la ex diputada Ana Ferreras, una de las cabecillas de la rebelión de los socialistas contra su estructura orgánica.

Miguel Martínez abundó en la carga frente a la dirección regional, a la que acusaron de actuar «de espaldas al partido, a la gente y a la sociedad, sin tener presencia en esta tierra». La intervención del ex secretario provincial socialistas desató un aluvión de voces discordantes con la gestión habida en el PSOE en los tres últimos años, dominada por dos factores: «la pantomima de López en León» —llegaron a definir— y la refundación de ideas y mensaje que carga una manifiesto denominado «Esperanza socialista». En esa declaración de intenciones cabe un giro a la izquierda o la eliminación de las diputaciones, fuente de un conflicto propio en la misma facción discordante del PSOE, que no está por la labor de secundar el mensaje de su líder Alfredo Rubalcaba cuando hizo de la eliminación de las provincias el eje de su discurso electoral. En quince intervenciones de entre los doscientos asistentes y más de dos horas de debate hubo tiempo para airear en público el temor de que Óscar López «ya tenga definida la gestora con un presidente de fuera de León, sin atender a las peticiones de un sector que aglutina a alcaldes ganadores.

Cargando contenidos...

En la otra versión de la asistencia, los que saltaron de orilla tras la disolución de la anterior ejecutiva. El ex alcalde de Posada de Valdeón, Mariano Rojo, o la alcaldesa de Cabrillanes, Lina Freire, que fue propuesta candidata al Senado por los últimos gestores del PSOE. De la rama rebelde del PSOE crece como la espuma la voz de José Antonio Diez, ex concejal de Tráfico, con fuerte ascendencia y apoyo entre los ferroviarios uno de los sectores con más calado en el socialismo de la capital leonesa. Ayer pidió un líder «con credibilidad» para recuperar voto. No se descartó. Los críticos ya manejan mensajes en redes bajo el dominio Reinicia PSOE.