La provincia cierra el 2011 con la pérdida de 500 empresas y más de 5.000 empleos
UGT y CC.OO. exigen que se mantengan las inversiones ya planificadas para León.
Arturo Fernández e Ignacio Fernández, acompañados de miembros de sus ejecutivas.
La provincia cierra el 2011 con la pérdida de 500 empresas y más de 5.000 empleos, y necesita el revulsivo de la inversión pública prevista en los proyectos ya aprobados o en marcha para hacer frente a un declive que agudiza los efectos de la crisis económica mundial. Los secretarios generales de UGT y CC.OO. en León, Arturo Fernández e Ignacio Fernández, defendieron ayer la necesidad de seguir invirtiendo para dinamizar la economía, rechazaron las políticas de contención del déficit y advirtieron de los efectos del recorte en los principales servicios públicos.
Los dos dirigentes sindicales mostraron sus dudas sobre los efectos de las nuevas medidas adoptadas por la Unión Europea y criticaron la pérdida de actividad y derechos laborales y sociales por «una sucesión de políticas desacertadas». Y hacen un llamamiento «a la sociedad y a los partidos políticos» para hacer frente a una crisis que «no es una casualidad, sino una intención clarísima de acabar con el Estado del bienestar».
Más de 5.000 millones invertidos. Arturo Fernández recordó que en los últimos años la provincia ha recibido una inyección de más de 5.000 millones de euros, «unas cifras históricas que no volveremos a ver», y reclamó que se concluyan las infraestructuras planificadas que considera básicas para el desarrollo de León. Entre ellas, la integración del tren de alta velocidada en la ciudad, o el centro logístico ferroviario de Torneros, además de la autovía León-Valladolid, «que ya no admite más retrasos».
También abogó por la autovía León-Braganza, «un eje de enorme importancia en la comunicación entre Oporto y Gijón que reforzará el papel de nudo logístico que consolidará la provincia con los nuevos ejes de comunicaciones». La autovía Ponferrada-Orense, o la León-La Robla, la vía rápida Mansilla-Cistierna (para facilitar el acceso a la montaña oriental, que debe basar en el turismo y el medio ambiente su futuro) fueron otras de las vías de comunicación demandadas por los sindicatos. Tampoco olvidaron los regadíos, el fin de la segunda fase de Payuelos, que «después de más de 20 años de retrasos permitirá disponer de otras 50.000 hectáreas de regadío».
El Inteco, que «debe liderar el tejido TIC empresarial para desarrollar el nuevo modelo productivo de la economía», y la Ciuden, como tractor de otros proyectos para El Bierzo, son junto a los parques tecnológicos y los centros logísticos infraestructuras necesarias para afianzar el futuro económico provincial.
Tampoco olvidaron los secretarios generales el Palacio de Congresos, el Teatro Emperador, los paradores de León y Villablino, el teatro Gullón de Astorga o La Peregrina en Sahagún, el edificio Araú, los juzgados de Ponferrada o la Ciudad del Mayor.
«Con el desarrollo de estas infraestructuras los empresarios deben apostar por poner en marcha proyectos que estén ligados a nuestros recursos propios, que son los que perduran».
Contrapeso ideológico. Ignacio Fernández, por su parte, advirtió que la crisis «no es una fatalidad ni una plaga bíblica», sino que detrás «hay mucha ideología, y hay que contrapesarla». Recordó que todas las políticas adoptadas desde el 2008 han sido un fracaso, y que ahora se opta por una «nueva huída hacia adelanta que no va a solucionar nada», porque los continuos recortes no han servido para mejorar la situación de los países.
El responsable de CC.OO. lamentó que todas estas políticas sean «sogas al cuello» y que «nunca en la historia se había juntado un conjunto de políticos de la estirpe de los necios en el volumen de ahora».
Las propuestas sindicales en la UE se centran en la inversión para el desarrollo, que no puede asentarse en los recortes; en los eurobonos, actuaciones de largo alcance del Banco Central Europeo, poner en marcha el impuesto para las transacciones financieras, acciones concertadas contra la evasión y el fraude fiscar y la abolición de los paraísos fiscales, «algunos de ellos en plena Europa».
Fernández también lamentó el fracaso de las políticas adoptadas por el Gobierno socialista.