Las fuentes sólo funcionarán cuatro horas para ahorrar
El Ayuntamiento prevé reducir 20.000 de los 35.000 euros de gasto mensual.
El caudal de gasto de las 38 fuentes ornamentales de la ciudad, que suponen un coste de 35.000 euros de media al mes por consumo energético, se ha cortado. El equipo de gobierno del Ayuntamiento de León ha decidido que estas instalaciones ornamentales tan sólo funcionen durante cuatro horas al día: desde las 18.00 hasta las 20.00 horas. Un sexta parte de la jornada, dos por el día y dos por la noche», que restringe el funcionamiento anterior de medio día y supondrá «un ahorro de 20.000 euros mensuales», según estimó la concejala de Urbanismo y Medio Ambiente, Belén Martín-Granizo, quien remarcó que esta «decisión urgente» se ha tomado «porque no se puede asumir esta cantidad en la situación actual» de las arcas municipales.
El recorte, que ya se ha hecho efectivo, tendrá un efecto adicional en la fuente de la plaza de Guzmán. La iluminación de colores, que se colocó hace menos de un año como parte de la reforma que efectuó la empresa Aguas de León, se quedará tan sólo «en la luz blanca de siempre», avanzó Martín-Granizo, quien explicó que las diferentes tonalidades cromáticas se obtienen gracias a «un programa informático que sólo sabe manejar una persona especializada y ahora mismo no se puede asumir ese coste».
La concejala del PP exhibió la media de gasto de las fuentes más significativas, como la de Guzmán, que supone un coste de 3.000 euros al mes, al igual que la de Santo Domingo. Menos de la mitad de los 6.500 euros de consumo que supone mantener en funcionamiento cada mes la instalación de Santa Ana, que es la más cara de todas. A la zaga quedan la de Santos Ovejero, en Eras de Renueva, que cuesta 3.500 euros para la iluminación y el bombeo del agua, la de la calle Isoba, en Puente Castro, con 2.500 euros, o la de la glorieta de Carlos Pinilla, con 1.500 euros de factura de media al mes. Consumos más destacados, que se suman al resto de instalaciones y grupos de bombeo, que «en los meses de verano, debido a la evaporación», supuso un desembolso para las arcas municipales de 41.300 euros, según exhibió Martín-Granizo.
Esta medida se adelanta al plan de ahorro energético que planea la concejala del PP —para el cual ha solicitado una auditoría de consumos externos y otra de internos al Eren— para rebajar un 35% los más de 4 millones de euros de factura de electricidad al año que paga el Ayuntamiento de León.