El desplome del mercado también deja 450 millones menos para el Estado
Las reacciones del sector han sido muy variadas en la orientación, posiblemente porque todas ya habían adelantado hace meses que el mercado no daba para muchos más de ese cierre definitivamente confirmado. A este respecto, la directora de Economía de la asociación de fabricantes de automóviles (Anfac), Arancha Mur, eligió ayer en la rueda de prensa la vía de los perjuicios económicos que a las arcas públicas les supone un registro tan bajo de matriculaciones. Con el argumento de las cifras, los fabricantes puntualizaron que el Estado ha dejado de ingresar en torno a 450 millones de euros respecto al año anterior, ya que, por cada 100.000 coches de demanda adicional en el segmento de particulares se podrían generar unos ingresos extras a las arcas públicas de 320 millones de euros.
Los fabricantes hicieron hincapié en el esfuerzo comercial que durante los últimos tres años llevan a cabo marcas y concesionarios para estimular el mercado y ello hace que en la actualidad el usuario pueda adquirir un vehículo con el doble de equipamiento que hace cinco años, a un precio medio igual al de finales del año 2008.
Cambios en junio. Aniacam, la asociación de importadores, ya anticipa que las circunstancias macroeconómicas, sobre todo el crecimiento del PIB, pueden llevar a un 2012 incluso pero que el ejercicio recién concluido, con un descenso previsto del 2 %, y su presidente, Germán López Madrid, dibuja el panorama de un primer semestre con retrocesos bastante por encima de ese porcentaje, que se equilibrarán con un mejor comportamiento a partir de junio.
Los concesionarios de Faconauto aportan optimismo y confían en que el 2011 haya sido el punto de inflexión de la crisis con una subida en 2012, apelando a una mejora de la confianza en los primeros meses que haga aflorar rentas familiares retenidas.