Pista de 3.000 metros, terminal para un millón de viajeros y sólo un destino
Una inversión de más de 80 millones en los últimos ocho años que hicieron posible alargar la pista hasta los 3.000 metros para que todos los reactores pudieran operar desde León. También la construcción de una nueva terminal con capacidad para atender un millón de pasajeros al año y la instalación del sistema de aterrizaje ILS con el objetivo de facilitar las maniobras de las aeronaves en momentos de baja visibilidad.
A estas tres infraestructuras deben añadirse otras mejoras como un párking nuevo al lado de la terminal actual, otra plataforma más ancha para el estacionamiento de los aviones, la construcción de una zona de repostaje, además de otros asuntos. Un aeropuerto preparado para albergar prácticamente todo tipo de vuelos, con un equipamiento de primera categoría que a partir de finales de marzo contará con una única ruta diaria con destino a Barcelona.
Los propietarios de la cafetería aseguran que seguirán con su actividad, a pesar del recorte de los vuelos, ya que afirman que su negocio no sólo está basado en los usuarios del aeropuerto.
La nueva terminal no alcanzó el pasado año ni el 10% de su capacidad de pasajeros, tampoco logró frenar la pérdida constante de usuarios ni atraer a otras compañías para que programaran nuevos destinos.
Este edificio multiplicó por dos la capacidad operativa del enclave aéreo de La Virgen del Camino. Su capacidad fija la posibilidad de atender 580 pasajeros a la hora, una cifra muy alejada de los existentes.