Oreja salva de los recortes en Bilbao un proyecto como las obras de León
El nuevo presidente de Feve visita hoy la integración ferroviaria de la capital.
Estado de las obras de integración de Feve, ayer, en el entorno de la estación de Matallana.
El nuevo presidente de Feve, Marcelino Oreja, llega hoy a León dentro de una ronda de contactos que está manteniendo para conocer in situ la presencia de la compañía de vía estrecha en Asturias, Cantabria, Castilla y León y el País Vasco. En el caso leonés, sin duda uno de sus temas prioritarios en la agenda será la integración del ferrocarril en la ciudad, cuya continuidad depende de los planes que establezca la nueva dirección que encabeza Oreja, una vez que Hacienda confirme los recortes generalizados en los distintos departamentos ministeriales.
Sin embargo, de momento, ya hay uno que se ha salvado, y es el soterramiento del tren en el barrio bilbaíno de Irala, un proyecto similar a la integración del ferrocarril en León y que entra dentro de lo que en la capital vasca se denomina ‘Bilbao Ría 2000’. Feve participa en esta sociedad pública, muy parecida a la que existe en la capital leonesa para desarrollar el soterramiento de la alta velocidad, junto al Gobierno Vasco, la Diputación Foral y el Ayuntamiento de Bilbao.
Estos días está previsto que la maquinaria pesada llegue a las obras de soterramiento de unos 800 metros de longitud. El proyecto de Irala cuenta con un presupuesto de 27,1 millones de euros, de los que Feve aporta 11,8.
La compañía ferroviaria ya ejecutó hace cuatro años otro proyecto para soterrar las vías a su paso por Bilbao en el barrio de Basurto. En ese caso las vías eran de viajeros y mercancías mientras que en Irala son sólo para transporte de materiales.
Oreja, natural de Bilbao, fue nombrado máximo responsable de la empresa pública el pasado 20 de enero, en sustitución de Ángel Villalba, por el nuevo Gobierno del Partido Popular. Pese a las dificultades, en el caso de Bilbao, Feve ya ha dicho que sigan adelante las obras comprometidas.
Los planes de Marcelino Noreja para Feve son una incógnita. De momento, el nuevo presidente de la compañía de vía estrecha no ha desvelado qué quiere hacer con una empresa pública con 530 millones de deuda, según dijo en su primer comparecencia en el Congreso la nueva ministra de Fomento, Ana Pastor.
La situación de Feve, según el nuevo equipo ministerial del PP, es preocupante, como lo son el resto de sociedades públicas (Aena, Adif, Renfe, Puertos del Estado...), que en total deben más de 40.000 millones de euros.
En el caso de Feve se une, además, su desequilibrio financiero. Segun Pastor, la compañía ingresa 30 millones y tiene unos gastos de 190.
Sin embargo, lejos de ser una losa más en su cuenta de resultados, proyectos como León pueden ayudar a una transformación de la filosofía con la que nació Feve en 1965, tras fusionar varias líneas de transporte en León, Asturias o el País Vasco. Y es su apuesta urbana. Feve juega a favor con trazados que llegan hasta el centro de las ciudades, como pasa en la capital leonesa, que lleva también aparejado una recalificación de terrenos. Aunque no sea el mejor momento, en el entorno de la estación podrá construir viviendas.
Feve desarrolla en estos momentos en León dos grandes obras: la plataforma entre La Asunción y Maristas, con un presupuesto de 7,5 millones, y el tramo tranviario de Feve a Hospitales, cuyo montante total asciende a 22 millones de euros.