Inquilinos de renta antigua e inmigrantes en paro que deben recibos del alquiler
El 60% de los inquilinos del edificio son inmigrantes y muchos de ellos, al encontrarse en paro y sin recursos suficientes para afrontar los gastos corrientes, no están al día en el pago de los recibos del alquiler, según confirma a este periódico el propietario.
Las treinta viviendas del edificio tienen una superficie media de 60 metros cuadrados y hay inquilinos leoneses que pagan una renta antigua. El precio del alquiler de las viviendas en este edificio oscila entre los 14 y los 250 euros.
De momento, y hasta que no se aclaren las competencias y responsabilidades de los propietarios con los inquilinos, los vecinos realojados, inmigrantes que no tiene familia en León, permanecerán en los centros sociales como mínimo hasta mañana. El Ayuntamiento asumió la responsabilidad de su realojo desde el mismo día del siniestro, pero reclama a los propietarios que particien en los gastos.
La dirección de la sociedad San Vicente de Paúl han respondido a la llamada del Ayuntamiento para no dejar en la calle a estas familias, aunque el cometido de este recurso es acoger a los transeúntes que no tienen un lugar donde vivir durante un periodo corto de tiempo. La sociedad realiza una labor social que se mantiene con recursos propios, aunque reciben subvenciones institucionales. El Ayuntamiento ayuda con 8.000 euros anuales. La dirección de la casa ha pedido al Ayuntamiento que acoja en guarderías municipales a los cuatro niños que están con sus madres en este centro. «Las madres tienen que hacer ahora muchos trámites y necesitan que alguien les cuide a los niños mientras no puedan volver a sus casas», asegura la directora del centro, Josefina Herrero Durántez.