Las multas son la principal causa para ser embargado
Los embargos nacen de cualquier deuda municipal, por nimia que parezca. Una rémora que se arrastra y, tras cumplir con los plazos de información reglamentados para no caer en la indefensión del ciudadano, deriva en la entrada en el procedimiento.
El 50% de los embargos se derivan del impago de multas, no sólo de la ORA —que son el 70% de este grupo—, sino también de sanciones de tráfico y las demás normativas municipales como la del casco histórico, las terrazas o la convivencia.
El segundo gran bloque, que ocasiona un 25% de los embargos, procede del impago del impuesto de circulación. Deudas que, en ocasiones, se producen después de que el ciudadano haya vendido el coche, pero no lo haya dado de baja en tráfico.
El IBI es la siguiente causa de embargos a ciudadanos, con un 15% del total, según la estadística registrada en recaudación municipal, donde se recoge que el 10% restante se debe a impagos de otras tasas, como la basura, o cualquier precio público, caso de las guarderías o la escuela de música.