El mayor control de edificios llena León de andamios y obras
Urbanismo revisa cada expediente . e impulsa el derribo de casas en ruina.

El popular inmueble de la plaza de Guzmán, ayer, cubierto de andamios.
La medida 32 del primer plan que presentó el nuevo equipo de gobierno nada más asumir el gobierno de la ciudad, en junio de 2011, está surtiendo efecto. La ciudad se ha llenado de andamios con la llegada del buen tiempo y la piqueta ha derribado algunos de los inmuebles abandonados que amenazaban ruina desde hace años.
Además del Emperador, cuya fachada está siendo remodelada en una actuación integral y de carácter definitivo, figuran otros edificios emblemáticos, como la Casa de Guzmán y, próximamente, el edificio que amenazaba ruina en la calle Dámaso Merino, cerca de la Catedral. En unos casos, como estos dos últimos, según explica la concejala de Urbanismo, Belén Martín-Granizo, los propietarios están colaborando activamente, en el primero de ellos para reparar la fachada y en el segundo con vistas a la construcción de un edificio de apartamentos. En otros, tras la revisión del correspondiente expediente, se ha instando a los dueños para que reparen las deficiencias, lo que ha llevado a varios de ellos a optar por el derribo sin más de sus propiedades. Es el caso de varias casas en el Espolón o en la entrada a la Rúa por la gasolinera de San Francisco.
«Casi no hay andamios para alquilar en León», ironiza Martín-Granizo, que insiste en que el Ayuntamiento sólo está cumpliendo con la Ley. En concreto, esa medida 32 decía textualmente que se revisarían «urgentemente los expediente de ruina sobre inmuebles».
La edil recuerda que todos los edificios de la ciudad tienen que pasar una serie de controles, en función del año de construcción, y que es responsabilidad de los propietarios que no existan deficiencias, ni en su interior ni en su exterior.
Aunque Urbanismo no puede aportar datos exactos de las actuaciones que se ejecutan en León en estos momentos, según la concejala es «una cantidad importante», hasta el punto de que entre reparaciones y rehabilitaciones hay ya, de largo, más actuaciones que obras de nueva construcción. Martín-Granizo reconoce el esfuerzo que supone la rehabilitación de edificios para muchas familias leonesas, a la vista de la situación económica, pero cree necesario un control riguroso.