El freno de las obras de Araú
El acceso a León desde Trobajo recobra el carril cortado hace tres años y medio.

Tres años y medio después de que se cortara uno de los carriles de Párroco Pablo Díez en sentido León, con motivo del derrumbe de una de las fachadas del edificio Araú, vuelve a abrirse al tráfico. Durante todo este tiempo, los miles de conductores que circulan por esta vía de principal acceso de entrada a la ciudad desde la N-120 han sufrido colas interminables debido a la gran cantidad de vehículos que cada día transitan por esta carretera, especialmente en horas punta. Aún así, en noviembre del año pasado, el Ayuntamiento de San Andrés realizó alguna modificación en el tráfico en la zona para permitir una mayor fluidez de la circulación hasta que se reabrirrá la avenida Parroco Pablo Díez. La retirada de los contrafuertes que permitían mantener en pie la fachada y que ocupaban varios metros de calzada permiten a Párroco Pablo Díez recobrar la normalidad.
El corte de uno de los carriles se produjo como medida de seguridad después de que en febrero del 2009 se viniera abajo una de las fachadas de la antigua fábrica de embutidos, a las pocas semanas de iniciarse las obras de rehabilitación integral que deberían haber concluido en el 2011 y que aún hoy van a un ritmo muy lento. La restricción del tráfico fue imprescindible para garantizar la estabilidad del edificio tras el derrumbe, que llevó consigo la paralización de las obras, a lo que siguió la quiebra de la constructora, la necesidad de revisar el proyecto y su adjudicación de nuevo. Mientras tanto, el Gobierno realizó una inversión de un millón de euros para garantizar la seguridad del inmueble y de los viandantes. Las obras costarán casi seis millones de euros.