El consistorio multa a 6 personas por no recoger excrementos de sus perros
La sanción habitual es de 30,05 euros, aunque puede alcanzar hasta los 150 euros.
Junto a la muralla de Ruiz de Salazar es frecuente encontrar excrementos casi a diario.
Pese a que los restos se pueden encontrar por diferentes zonas de la ciudad, tanto de los barrios periféricos como de zonas históricas, el Ayuntamiento de León tan sólo ha conseguido identificar en lo que va de año a 6 personas que habían dejado sin recoger las deyecciones de sus perros. Una conducta que supone no cumplir con la obligación de «recogida inmediata de los excrementos evacuados por un animal de compañía en la vía pública», expuesta en la ley 5/1997, de 24 de abril, de protección de los animales de compañía, en la que se apunta que esta conducta, tipificada como leve, acarrea multas que van de los 30 a los 150 euros, aunque en su mayoría se despachan con 30,05 euros.
Este media docena de infractores, que son detectados por la Policía Local y trasladado su caso al departamento de Agricultura de la delegación territorial de la Junta para que sancione, contrastan con el estado en el que se encuentran lugares de paseo de los perros en los que se desperdigan los excrementos, como sucede en el entorno de la muralla de Ruiz de Salazar, en los restos romanos que hay en el aparcamiento de San Pedro, detrás de la Catedral, en el área de La Granja o a lo largo del paseo fluvial del Bernesga. Espacios en los que la mayoría de usuarios cumplen con su obligación, pero que se ven afectados por conductas incívicas de algunos propietarios. Infractores con los que incluso se han llegado a producir discusiones tras ser advertidos por otros ciudadanos de que no cumplen con su obligación y ponen en entredicho al resto de los dueños de estas mascotas, sobre todo en zonas habituales de reunión como la ribera del río.
Las sanciones por la falta de recogida de los excrementos se acompañan con otras infracciones de la ley de protección de animales de compañía, que suman 32 casos en los nueve primeros meses del año, frente a los 74 del ejercicio pasado. Faltas entre las que se cuentan una decena de propietarios que llevaban a sus perros, catalogados como peligrosos, sueltos y sin bozal, sancionados con 300,51 euros, y 16 ciudadanos más que fueron descubiertos sin que su mascota contara con la identificación censal pertinente que exige el Ayuntamiento, castigados con multas de 60 euros.