«La sentencia de los presupuestos prueba la herencia del paquismo»

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de León considera que la sentencia que confirma la ilegalidad de los presupuestos elaborados en el 2008 por el PSOE es «una prueba de la herencia que dejó el ‘paquismo’ en León» y «una colleja».
«Es una muestra más de la nefasta gestión de esa etapa oscura del Ayuntamiento que el propio portavoz socialista califica como ‘paquismo’ y que ha dejado una herencia envenenada que viene a ratificar el Tribunal Supremo, como desde nuestro punto de vista era una gestión envenenada y maligna para los intereses municipales. Esa forma de actuar es la que ha llevado a este Ayuntamiento al caos y a la situación actual tan grave, con presupuestos descuadrados en ingresos y gastos, que es en realidad lo que dice esta sentencia, que no se respetó el principio de nivelación presupuestaria y que los ingresos no cuadraban con los gastos».
López Benito criticó que se hayan elaborado los presupuestos «sin ningún tipo de rigor» y calificó la sentencia de «colleja en la nuca de Fernández y Cardo, así como del anterior equipo de gobierno socialista. A nosotros lo que nos queda es pasar páginas y tratar de hacer las cosas bien en todas las materias, sobre todo en la presupuestaria para que los presupuestos sean reales y donde no se gaste más de lo que se ingresa ni se aprueben las cuentas tarde. De hecho, este mismo mes de noviembre se llevarán a Pleno las cuentas del 2013», explicó el portavoz del equipo de gobierno del Consistorio local.
El Tribunal Supremo hizo pública una sentencia en la que desestima el recurso de casación presentado por el Ayuntamiento de León en la etapa en la que lo presidía el socialista Francisco Fernández contra la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de declarar ilegales los presupuestos del 2008 por entender que no respetaban el principio de nivelación presupuestaria, al haber terminado el ejercicio anterior con un desfase de más de 45 millones de euros y no fijar un superávit similar.