EDIFICIO ABELLÓ | MI ILUSTRE VECINO | JOSÉ MANUEL GONZÁLEZ. DELEGADO DE ASPAYM
«Abelló es una pequeña ciudad, sin barreras arquitectónicas»
En defensa de las personas con discapacidad . Un accidente de coche, hace 33 años, le postró en una silla de ruedas, pero no le quitó ni las ganas de vivir ni esa alegría que transmite cuando recorre su barrio. José Manuel González es un vecino más de Abelló.
bruno moreno
Vive en el mismo ‘barrio’ desde hace 22 años. Abelló es el complejo de viviendas más grande de León, con cerca de 400. Y si no es el primero, desde luego está entre los tres primeros de la capital por número de pisos. Situado al otro lado del río Bernesga, en el paseo de Salamanca, José Manuel González, delegado de Aspaym en León, cree que es, ante todo y sobre todo, un lugar tranquilo para vivir. Tranquilo, cerca del centro y, en su caso, como persona con movilidad reducida, también un lugar sin barreras arquitectónica. «Es como una pequeña ciudad; tienes todo cerca», resume.
José Manuel González asumió este año de nuevo la dirección de la Asociación de Parapléjicos y Grandes Minusválidos de León después de algunos años lejos de la primera línea de la organización en la capital. A las puertas de que se abran las nuevas instalaciones en el barrio de la Palomera, las personas como él siguen padeciendo muchas barreras arquitectónicas para sus sillas de ruedas. «Aunque la gente no se dé cuenta, muchas veces un simple escalón es como un muro», explica. Por poner un ejemplo, la delegación de Tráfico en Ordoño, que es una lucha que después de muchos años no ha dado frutos. «Sigue teniendo las mismas escaleras que hace 20 años», dice José Manuel.
Abelló, donde vive, es un lugar tan agradable para vivir que cuando trabajaba en el Ayuntamiento -hasta no hace mucho- iba todos los días con su silla de ruedas. «Tardaba menos que en coche. Un cuarto de hora como mucho».
Abelló es un complejo con muchas tiendas en sus bajos. Bares, carnicería, peluquería, kiosko... En todas partes conocen al delegado de Aspaym. Quizá el único pero, que lo sigue siendo, es la cercana oficina de Correos, en la calle Antonio Nebrija, donde es imposible acceder a personas con discapacidad como él por el escalón de entrada. «Por lo demás está bien. Todas las tiendas y establecimientos de la zona tienen una entrada accesible para minusválidos».
Otro aspecto importante es la seguridad. El paseo Salamanca y la zona en general es una zona tranquila. «No es un barrio, barrio, porque estamos entre el centro, la calle Astorga y el Crucero, pero es tranquilo. Además, en un momento sales al centro».
Que le gusta su zona se nota en todas partes. Comprando el periódico en el kiosko de Sagrario, que después de 20 años al frente de ‘Chip y chop’, que es como se llama, se jubila. O en la carnicería Eduardo, que como tantas carnicerías de León lleva el nombre de su dueño, donde debate de fútbol. O en la peluquería de Ana Herrero, donde se corta el pelo. O en El Cauce, el bar de Luis, al que acude a tomar un vino o un café. Jubilado recientemente, José Manuel reparte el tiempo entre las tareas de la asociación y sus cosas: leer, recados, su casa, su mujer...
«La verdad que a mí me gusta mucho la zona», confiesa. Abelló fue protagonista de muchas páginas de periódico por aquel debate sobre la conservación de la vieja fábrica farmaceútica. Hoy, según José Manuel, «todo está superado». Y ahí quedó, la vieja chimenea, en medio de una ciudad sin apenas fábricas. Eso sí, fue levantada hace ya más de un siglo.