Los sindicatos temen que Telemark quiera forzar bajas para pasar a Atento
UGT reconoce el «nerviosismo» entre los 400 trabajadores y sus «serias dudas» .

Instalaciones de Telemark en el polígono industrial de Onzonilla.
Aunque quieren mantener la prudencia hasta la reunión convocada para mañana con la dirección de la empresa, los sindicatos son muy pesimistas sobre las condiciones de salida de Telemark de casi 400 trabajadores después de que el nuevo dueño de Atento, el grupo de inversión norteamericano Bain Capital, decidiera esta semana gestionar todo negocio de la hasta hace poco filial de Telefónica. Hasta ahora, además de las instalaciones de Atento en el polígono de Trobajo del Camino, Telemark trabajaba para la misma compañía como empresa de servicios.
El secretario de la Federación de Servicios de UGT, Enrique Reguero, reconoció ayer que la intranquilidad de muchos trabajadores es real. Aunque apela a que hay que esperar, Reguero mostró ayer «serias dudas» sobre las condiciones de Telemark, que podría plantear que los trabajadores presenten la baja voluntaria como condición para que sean cogidos por Atento. «Está claro que se trataría de un despido encubierto; vamos a esperar a ver qué nos presenta el lunes la empresa, pero tenemos serias dudas», añadió.
A ese nerviosismo de los trabajadores se une el hecho de que, a su juicio, la empresa está generando una «desinformación muy grande». «Tampoco sabemos si Atento tiene capacidad sufiente; si va a emplear a todo el mundo...».
En principio, según se les explicó el primer día, debería de ser una subrrogación de contratos, ya que es un personal con experiencia que seguiría realizando el mismo trabajo, aunque nada está firmado por escrito, según los sindicatos, que exigen que los trabajadores mantengan las mismas condiciones.
Para el martes, los sindicatos han convocado dos asambleas de trabajadores de Telemark, una por la mañana y otra por la tarde, para dar cuenta de la reunión con la empresa. «Hay maniobras y no la transparencia que nosotros estamos pidiendo», añadió Reguero ayer.
En caso de un contrato indefinido, la indemnización por despido debería de ser de 20 días por año, y de ocho días en el caso de los contratos por obra y servicios, que son la mayoría.