Enero registra en León una caída histórica en el IPC con un -1,4%
Castilla y León se mantiene como una de las comunidades autónomas más inflacionistas de España y, aunque en enero los precios bajaron dos décimas, lo mismo que en el conjunto de España, en términos interanuales el incremento del IPC es del 2,9 por ciento, lo que supone dos décimas más que la media nacional, que se situó en el 2,7 por ciento, según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
León acabó con un -1,4 en enero y un 3 por ciento en el anual. La cuesta de enero se convirtió este año para muchas familias en una pared vertical, cuya escalada sólo pudieron acometer a base de reducir sus gastos a lo imprescindible. El escaso vigor del consumo se trasladó al IPC, que inauguró 2013 con un retroceso mensual del 1,3% (frente a la caída del 1,1% de enero de 2012) motivado por moderación de los precios de la energía -en particular de la electricidad- y el vestido y calzado. La tasa anual de inflación retrocedió dos décimas, hasta el 2,7%, según los datos publicados por el INE. Hacía casi cincuenta años que el IPC no registraba una bajada mensual tan acusada. Desde el mes de junio de 1963, cuando se hundió un 1,8%
Solo Cantabria, con un incremento del 3,5 por ciento, y Cataluña (3,3) registraron un crecimiento de la inflación superior al de la Comunidad. El incremento de precios en Castilla y León en el último año está provocado, sobre todo, por el encarecimiento de la enseñanza y la medicina, que en el último año subieron un 11,8 y un 10,8 por ciento, respectivamente. En el conjunto del Estado los grupos con mayor influencia en la subida del IPC fueron la medicina (12,1 por ciento), la enseñanza (10,5 por ciento) y las bebidas alcohólicas y el tabaco.