DEL ALBEÍTAR AL CENTRO | MI ILUSTRE VECINO | OLGA ARIAS. PROFESORA UNIVERSITARIA
«Soy una urbanita y me gusta mi ciudad, sobre todo estos días»
Papona de palabra . Nació en León, pero vivió en Valladolid hasta los 18 años. Volvió para estudiar Magisterio y se hizo papona. Es profesora titular de la Universidad, cofrade de las Siete Palabras y única representante femenina en la permanente de la Junta Mayor.
bruno moreno
Confiesa que no sabe muy bien qué le movió a ser papona, pero sí tiene claro que «fue un deseo» que tuvo desde pequeña. «Todos los Viernes Santos buscaba a alguien, lo cuál no era fácil, porque estaban cansados de ver Los Pasos y después querían ir a ver el Entierro, que me llevara a ver la procesión de las Siete Palabras. Me gustaba mucho ver los caballos, escuchar su banda y ese Cristo (el de los Balderas) que era el único de la procesión que venía a hombros y que estaba solo en el paso sobre una alfombra de flores; y por supuesto, que era el traje que más me gustaba de todas las cofradías», cuenta con pasión cofrade.
Y así empezó, de la mano de su amigo Ángel Martínez. Se hizo hermana de la cofradía de las Siete Palabras de Jesús en la Cruz y procesionó por primera vez al Cristo de la Sed, la Quinta Palabra, cuando la cofradía lo puso en las calles de León.
Olga Arias, la única mujer en la comisión permanente de la Junta Mayor, que forman seis personas, es profesora titular en la Universidad. De León, confiesa, «me gusta todo, hasta tal punto que sólo me iría de León para vivir en el extranjero por razones de trabajo». «León -añade con la misma energía vital- es una ciudad pequeña, monumental, lo que la hacer especial, con encanto y muy bonita, con muchas zonas verdes, con la mayor parte de los servicios... tiene calidad de vida», sentencia. Bueno, en realidad no le gusta sólo León ciudad, sino la provincia entera. «Soy una enamorada de las Médulas. Cada vez que salgo de León y de España por razones profesionales, siempre voy presumiendo de ciudad y provincia».
Su actividad cofrade y su trabajo en la Universidad como profesora titular en la Facultad de Educación le dejan poco tiempo libre. El campus de Vegazana es su centro de operaciones. Allí pasa muchas horas por cuestiones profesionales, aunque su vida diaria se desarrolla en el centro, sobre todo en la zona que va desde el Rectorado hasta Santo Domingo. «Es la zona donde voy a inglés, allí hago la compra en la carnicería, la panadería, la quesería... hasta la librería, la tintorería, etc... Soy una urbanita y mi ciudad me gusta mucho. Como tengo muy poco tiempo, hago mi vida cotidiana en el centro, lo que me permite pasear y disfrutarla», explica.
Confiesa que estar en la secretaría de su cofradía requiere un esfuerzo, «porque demanda mucho trabajo y dedicación, para hacer las cosas bien, o por lo menos intentarlo, y realmente lo que falta siempre es tiempo para hacer las cosas, aunque se suple con ilusión, esfuerzo y ayuda por parte de toda la Junta». Y lo mismo le pasa en la Junta Mayor. «Ser el segundo representante de la cofradía en la Junta Mayor supone nuevamente un esfuerzo, sobre todo en tiempo del que no dispongo mucho, pero si tienes ilusión como yo hace que lo busques hasta debajo de las piedras».
Las Siete Palabras saldrá mañana por primera vez a la calle. Si no llueve. «De mi cofradía lo que siempre me ha gustado, y por eso lo destaco, es su elegancia y sobriedad en los actos que organiza, desde el Vía Crucis del Miércoles Santo hasta la procesión del Viernes Santo, así como los actos que organiza a lo largo del año; y por su puesto el Cristo de los Balderas y la banda de música, aunque como bracera de la Quinta Palabra no me puedo olvidar del Cristo de la Sed», concluye Olga. Sólo falta que ella y todos los papones tengan suerte y estos días no llueva.