Diario de León

Una isla en el casco histórico

Las calles Pablo Flórez y San Pelayo muestran su abandono como únicas zonas del viejo León a las que no han llegado las sucesivas reurbanizaciones y arreglos.

bruno moreno

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álvaro caballero | león
León

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No ha tenido suerte en ninguna de las reurbanizaciones que se han hecho en el casco histórico en los últimos 15 años. Proyectos que comenzaron con el entorno de la Calle Ancha, se demoraron en las plaza del Húmedo y terminaron por tejer con los fondos del Plan E el damero de vías de los barrios de Santa Marina y el Mercado. Una reforma integral de la zona intramuros de la ciudad que deja a las calles Pablo Flórez y San Pelayo, rematada en una plaza recoleta, «como una isla», según alertan sus vecinos. «Nos han dejado aquí abandonados», se lamenta Carolina Cabezas mientras observa los remiendos de hormigón sobre el empedrado, las aceras levantadas, la calzada combada, a escasos metros de la Catedral. «Es una de las zonas turísticas y mira cómo nos tienen», remata Miguel Ángel Barajas.

La calle, que comunica la plaza de la Catedral con la salida al Arco de la Cárcel, acumula en su recorrido todo tipo de materiales, como asfalto, hormigón y piedras, adoquines y baldosas, con los que se ha intentado atajar una situación que ya se desborda. Un estado que reparte socavones en medio de la calzada, gravilla suelta y hasta un pequeño canal improvisada por medio de la vía para que desagüe el agua de las lluvias. «Cuando llueve mucho, como los colectores están mal, no tienen capacidad y se encuentran muy altos, se sale toda la mierda por fuera», explica Miguel Ángel Barajas.

El problema se extiene por una calle en la que se cuentan hasta cuatro centros educativos: los colegios Discípulas de Jesús, Teresianas y Ponce de León, además de la escuela de arte. Zona de tránsito diario de centenares de personas, pero sobre todo de «vecinos que tiene mucha edad», señala Carolina Cabezas. «Hay una señora con muletas que cualquier día va a tener una desgracia. Desde la Catedral hasta llegar a la plazoleta del corral de Villapérez tarda casi una hora», detalla la vecina, quien recuerda que ella ya ha sufrido los problemas de movilidad que acarrea el estado de la vía. «Yo ya no podía más de tirar de la silla de ruedas de mi marido, que ahora está ingresado en el hospital. Incluso un día se nos metió la rueda en un agujero y volcamos», relata

Los vecinos entienden que «es un mal momento económico», aunque «por lo menos» reclaman que «se iguale la calle». «Si hay que esperar para hacer la obra delos colectores, pues qué remedio, pero que hagan algo para arreglar un poco esto sin que sean remiendos que se levanten a los dos días», solicita Barajas, mientras enumera las obras que se han hecho en los últimos años: la reurbanización de Cardenal Landázuri, que costó 400.000 euros, o la recuperación integral de una veintena de calles del casco histórico que se hicieron con cerca de 2 millones de euros entre el 2009 y el 2011, como Arvejal, Concvento o la plaza del Vizconde, en el barrio de Santa Marina, y Santa Cruz, Castañones, Escurial, Hospicio, Tarifa o Puerta Sol en el barrio del Mercado, además de otras como Conde Rebolledo, Regidores, Cascalerías, Conde Luna o Del Paso. «Había un proyecto, pero luego se escudaron en que tenía que terminarse el edificio grande que hay en la trasera de Vela Zanetti. Después de que acabarn han echado a un lado hormigón y ha quedado todo desigual. Pero el caso es que aquí seguimos sin nada», concede.

Al fondo de la calle, un grupo de turistas lee el cartel sobre la importancia del corral de Villapérez. ««Es una vergüenza que Pablo Flórez sea la última de todas», remata Carolina Cabezas.

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