A la caza del radar en León
Dos grupos controlan en las redes sociales los vehículos de la DGT,. denuncian que se camuflan y comparten. información de los lugares donde están colocados. Tráfico, León y San Andrés niegan «afán recaudatorio».
En el centro deportivo Salvio Barrioluengo, en El Ejido.
Seguimiento exhaustivo. Casi al minuto. Nunca un radar ha sido tan radiografiado . Por miles de conductores en León, conectados entre sí a través de las redes sociales. En Twitter, ayer, 8.641 (@leonradar). Y 5.467 en Facebook (Dónde está escondido el radar en León). Crecen por minutos. Dos grupos creados por «hartazgo» que ponen en duda la versión oficial de que no existe «afán recaudatorio».
Las fotografías muestran lo contrario. Vehículos camuflados en lugares inverosímiles. Cubiertos con la tapa de los contenedores de basura, metidos detrás de las marquesinas de los autobuses urbanos, subidos en la acera o en zonas verdes, ocupando calzadas rotuladas con la señal de prohibido el estacionamiento, ocultos detrás de edificios, escondidos detrás de camiones de gran tonelaje...
En los despachos de la Jefatura de Tráfico y los ayuntamientos de León y San Andrés el mensaje es coincidente, al unísono: todo es por seguridad. Nada de ‘hacer caja’. Lo niegan tajantemente. Y desmienten que en una época de recesión prolongada y con las arcas municipales y del Estado temblando se haga pagar lo que los conductores llaman ‘impuesto’ encubierto y «arbitrario».
Cuántos son es secreto. La Jefatura de Tráfico de la Guardia Civil se niega a facilitar el número de radares instalados en coches o trípodes que se usan en la provincia así como los lugares donde se colocan. Alegan que «afecta a la operatividad del servicio». Naturalmente, tampoco facilitan el volumen de multas. Estos radares, más difíciles de detectar, también son seguidos por los twiteros.
Con trípode en León
El Ayuntamiento de León asegura que tiene sólo uno. Un monovolumen Lancia gris cedido por la DGT rotulado en amarillo. Idéntico vehículo usan en el término municipal de San Andrés, también transferido temporalmente por la Dirección General de Tráfico. En León capital disponen además de otro coche, un Peugeot color verde, en el que el concejal de Tráfico, Ricardo Gavilanes, asegura que sólo se monta el radar por avería del vehículo de la DGT. En la ciudad funciona además un trípode que no tienen ni en San Andrés ni en Trobajo y que habitualmente colocan en Fernández Ladreda, al amparo de los contenedores de basura, como consta en las fotografías publicadas en las redes sociales. Si está en el trípode no está en el coche. Sólo hay un radar móvil en la ciudad.
Quién decide dónde se coloca el radar es la otra gran cuestión. En Tráfico la orden de servicio la dan los jefes de Unidad. Gavilanes y el concejal de Tráfico y Policía de San Andrés, Francisco Herrero, aseguran que esa cuestión queda a criterio de los jefes de policía. Son ellos, dicen, los que elaboran los cuadrantes. Niegan que hayan dado instrucciones, consentido, indicado o sugerido, por escrito o verbalmente, que los radares se camuflen. Alegan que eso lo deciden los operadores del radar, o sea, los guardias civiles y los policías locales que están al mando del coche. Cuesta trabajo creer que en cuerpos tan jerarquizados un agente tome esa decisión por su cuenta.
Ricardo Gavilanes es más tajante. «Le he dicho al jefe de la policía que no se oculten», cuenta el concejal de Tráfico de León.
En la avenida de los Reyes Leoneses en Eras de Renueva, justo delante del Musac, Papalaguinda, el paseo de la Facultad, la Granja, el Paseo de Salamanca, la Avenida Real en el Ejido y la Ronda Este es habitual encontrarse con el radar pero son Fernández Ladreda y la carretera que baja de La Virgen del Camino, ante la escuela de Agrónomos o, al otro lado, tras el paso subterráneo de Michaisa, los sitios que más enfadan a los seguidores de las redes sociales. En Fernández Ladreda porque el límite de velocidad es de 30 kilómetros pero apenas existen señalizaciones en los extremos de la calle, de menor tamaño que el habitual. Y en Agrónomos porque en esa larga recta a las afueras de la ciudad hay que circular como máximo a 50 kilómetros por hora y la única señal que lo indica está cientos de metros antes, junto a un semáforo. «Una trampa», aseguran en las redes. «Crees que puedes seguir a 80».
Atropello
Los grupos de Twitter y Facebook dejan constancia por escrito de que sólo se oponen al uso abusivo del radar y no a otros controles, como los de alcoholemia o cinturones de seguridad. «Nos protegemos y compartimos información contra un atropello», dice uno de los usuarios de las redes sociales.
«No hay mala fe ni afán recaudatorio», asegura el concejal de Tráfico de San Andrés. Las fotografías lo ponen en entredicho.