La defensa de los etarras cuestiona que Centeno fuera desarmado
. . Alfredo Prada figuraba entre los 63 parlamentarios a los que el Supremo exculpa de recibir 1.823 euros en lugar de 870 en dietas y no lo considera apropiación indebida.
La defensa de los etarras juzgados en París por el doble crimen de Capbreton, en el que falleció el guardia civil leonés Raúl Centeno, puso ayer en duda que los dos agentes asesinados se encontraran desarmados como sostiene la acusación. Los abogados también advirtieron al Tribunal Especial de lo Criminal de que el tercer miembro del comando agresor no ha sido identificado ya que negaron que se trate de Asier Bengoa López de Armentia Pagadi , imputado como coautor del atentado
La abogada Xantiana Cachenaut sostuvo que «no existe la convicción de que los guardias civiles no estuvieran armados» y que la defensa se ve abocada a «creer bajo palabra» que no llevaran sus armas reglamentarias
Cachenaut también aseguró que nada permite afirmar que los hechos fueran «premeditados, discutidos y convenidos antes de pasar a la acción» por los dos hombres y la mujer que abordaron a los guardias civiles en el aparcamiento de un centro comercial. «La única certeza que puede tener la Corte es que no hay certezas», aseveró antes de cuestionar la hipótesis fiscal de que Mikel Karrera Sarobe ‘Ata’, para el que el ministerio pide la cadena perpetua, fue el autor de los disparos mortales porque su nivel de responsabilidad en ETA era más importante que el de Bengoa y Saioa Sánchez Iturregi.