Casi 3.000 empleados del Banco Ceiss de toda España presionan contra el ERE
Asturias y Galicia critican el cierre de oficinas por «la discriminación geográfica» .

Los manifestantes recorrieron el centro de León con una sonora protesta contra los recortes en la plantilla.
Casi 3.000 trabajadores del Banco Ceiss de Asturias, Galicia, Aragón, Castilla-La Mancha, Extremadura y Castilla y León colapsaron ayer durante casi dos horas el centro de León para protestar contra el ERE en la nueva entidad bancaria, que prevé la baja laboral de de 1.320 personas. Los manifestantes, que iniciaron una sonora protesta en Botines, recorrieron las calles más céntricas de León para presionar a la dirección a negociar «una propuesta más positiva» que la presentada el viernes. Banco Ceiss no acepta reducir el número de bajas con el que se deberá ajustar su estructura y tampoco acepta disminuir las rebajas salariales en el preoceso de recortes.
El día 9 de mayo termina la fecha de la negociación entre empresa y sindicatos que aseguran que en cuatro días que quedan de negociación los empleados «se juegan su futuro». El secretario general de UGT, Francisco Cabañas, recuerda que los sindicatos tienen planteada huelgas parciales los días 6, 7 y 8 y una huelga general el día 9. «Están solicitadas otras huelgas el día 10 y 13, que desconvocaremos si llegamos a un acuerdo».
Crítica a los sindicatos
Alrededor de 200 trabajadores de las oficinas de Asturias y Galicia se desplazaron a León para criticar «la discriminación geográfica» que sufren las oficinas de estas comunidades, en las que se cerrarán las oficinas «que son rentables», según defendieron ayer los trabajadores, que pidieron el «despidio cero» y se desmarcaron de los sindicatos «que no están defendiendo para nada la zona en expansión. Están cerrando oficinas que son rentables, que están consolidadas hace cuarenta años, para mantener otras que no lo son».
El secretario general de la Confederación de Sindicatos Independientes de Cajas de Ahorros, Luis José Rodríguez, reconoció que el cierre de las oficinas de expansión es inevitable porque lo ordena el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria y que las indicaciones de Bruselas para las entidades que reciban capital estatal condiciona a que «deben ceñirse a su comunidad autónoma». «Tenemos tres días por delante intensos, estaremos mañana, tarde y noche negociando», aseguró.