Próxima estación: verano
Feve inicia el acopio de los raíles para la integración del tranvía; la finalización se anunciaba «para el primer semestre» pero parece difícil acabar antes de septiembre.

En las inmediaciones del CEARD, ya lucen los carriles cuya instalación será una realidad en poco tiempo.
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) depositó ayer sobre el terreno los raíles que utilizará el tren-tran para acceder a la capital, en el marco de las obras de integración que puso en marcha en su día Feve y que deben estar listas antes de que empiece el otoño próximo.
Fuentes de Adif consultadas por este periódico explicaron que a pesar del aspecto externo que ofrece el material, no se trata de traviesas puesto que no serán necesarios elementos de este tipo. Son carriles «ya que la vía irá montada sobre placas y no serán necesarias estructuras de estas características».
La reciente fusión entre Feve y Adif modifica en parte asuntos burocráticos, básicamente los referentes a la jurisdicción de algunos de los aspectos de la obra, pero no el desarrollo de las tareas ni los plazos que se habían fijado. Se habló del verano como fecha tope para concluir las labores y ahora se especifica que en otoño debe estar todo en marcha. No hay mucha diferencia.
El acopio de material es parte de las tareas previstas. Asentada la plancha sobre la que descansarán los carriles, de momento los viales están extendidos en la zona de la circunvalación correspondiente a los accesos de Mariano Andrés a la altura del Centro de Alto Rendimiento Deportivo.
Tramos concluidos
Superada ya la fase del puente de Maristas, que funciona con normalidad, se da por terminada y está ya en uso la conexión entre Álvaro López Núñez y Ramón y Cajal. La conexión entre Ramón y Cajal está pendiente de desarrollo urbanístico y la ampliación del patio del Colegio de los Hermanos Maristas está finalizada.
También se incluye entre los elementos que faltan por desarrollar la prolongación de la calle Bilbao hasta Padre Isla, que depende de los planes de desarrollo urbanístico.
El proyecto incluye también numerosas zonas verdes y un parque infantil de 250 metros cuadrados. Superado el trago del inicio de las obras, el final de los plazos empieza a poner algo de luz para que el tren-tran sea una realidad.