León valora poner un multa car para detectar sanciones de aparcamiento
El sistema, que sanciona mediante una cámara, estaría financiado por la ORA.
El multa car cuenta con un mástil adaptado al techo en el que se encaja una cámara.
El último invento para aumentar las sanciones pasa por poner una cámara en el techo de un coche. Un nuevo sistema de detección de infracciones, denominado multa-car, que el Ayuntamiento de León estudia implantar en la ciudad por medio de la empresa mixta de la ORA, Eulsa. La sociedad, en la que el consistorio tiene el 57% del accionariado, que sufragaría los cerca de 45.000 euros de coste que se estima que costaría adquirir el equipo informático y el vehículo en el que se instalaría. Un coche espía que ya funciona en varias capitales españolas, como Salamanca o Vigo, donde los responsables de la Policía Local ya han estado para conocer el funcionamiento del sistema.
El multa car cuenta con un sistema por el cual de manera automática, durante sus circulaciones por la ciudad, registra las matrículas de los vehículos que se encuentran en doble fila, encima de las aceras, en los vados o aparcados en lugares donde el estacionamiento está prohibido. Infractores a los que, sin necesidad de advertir en el momento de la sanción, les llega la multa a casa, como se hace con los radares fijos. Un sistema de funcionamiento que, de acuerdo a lo que se hace en Vigo, cuenta con itinerarios prefijados en los que se pasa por los mismos lugares en un plazo de entre 8 y 10 minutos: la primera vez se apunta la matrícula y si en el segundo paso continúan en la misma posición ya se procede a multar.
Pero más allá incluso de estas sanciones, las posibilidades del multa car hacen que cuente con un registro de datos que le permite identificar, por medio del número de las matrículas que registra cuando circula, cuáles corresponden a coches robados, sin seguro, con la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) caducada o con precintos por haber sido embargados, debido a deudas con la agencia tributaria, con administraciones e, incluso, con el propio ayuntamiento por acumulación de multas impagadas. Matrículas que hacen que salte una alarma cuando detecta uno de estos casos para actuar de inmediato. Un sistema que además se puede configurar para que sanciones a aquellos que aparquen en la zona verde de residentes de la ORA sin tener la autorización.
La decisión final tendrá que salir del consejo de la ORA, en cuya última sesión, según consta en el acta, ya se urgió a la implantación del multa car. Una decisión que haría que la empresa mixta corriera con los gastos del vehículo sancionador con cargo a los más de un millón de euros de beneficios que facturó en el último año. Un gasto que podría tener como contrapartida la ampliación de la zona de pago por estacionamiento, que se había estudiado para San Mamés, Paseo de Salamanca y José Aguado, aunque los responsables municipales descartan por ahora acometer esta medida.