Adif gastaba en alquileres 183.000 euros pese a tener espacios vacíos
La empresa estatal defiende que no está obligada a integrar a Renfe en el CRC.

El CRC se levanta entre la estación del tren y el futuro Palacio de Congresos.
La entrega de llaves el pasado 1 de julio de los pisos que ocupaba en alquiler, ligada al estreno del nuevo edificio del Centro de Regulación y Control (CRC), hace que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) se libere del pago de 183.000 euros anuales, según confirmaron desde la dirección de comunicación. El coste que el organismo estatal desembolsaba por la estancia en los tres dependencias que tenía repartidas por la ciudad: la central de Legio VII, la división del AVE en el edificio Urbis de la calle Cruz Roja y el departamento de recursos humanos en otro espacio de Independencia. Tres alquileres que ha pagado durante años, mientras mantenía vacías otras dependencias como el antiguo economato de 1.500 metros cuadrados que hay olvidado en la entreplanta de un inmueble de la calle Astorga, frente a la antigua estación, o el conocido como edificio dormitorio, anejo a la terminal histórica del ferrocarril.
Adif, que en anteriores ocasiones no había querido revelar cuánto era el gasto en sus alquileres, exhibe ahora la factura como muestra del ahorro conseguido con la implantación del CRC. La infraestructura en cuya construcción se invirtieron 12,7 millones de euros y que ahora mantiene vacías dos de sus plantas. El espacio que se diseñó para centralizar el control de las circulaciones del AVE del noroeste. Unos tráficos que ahora se gestionan desde Madrid, a pesar de que ya hay líneas que podrían ser controladas desde la capital leonesa, con el argumento de que la entrada en funcionamiento se simultaneará con la llegada de la alta velocidad, sin que Fomento se haya atrevido a fijar plazo.
A pesar de esta infrautilización, desde Adif recalcaron que «el edificio del CRC está totalmente cubierto y ocupado», con las «97 personas» trasladadas desde las oficinas que había dispersas por la capital leonesa, y justificaron que hay vacías «dos plantas que no están habilitadas para oficinas, sino para zonas de control».
La apostilla hecha desde la dirección de comunicación justifica que no se haya dado espacio para Renfe en el nuevo edificio, sino que se haya instalado a las divisiones de prensa y seguridad, con las que compartían edificio de alquiler en Legio VII, en una casa prefabricada de dos alturas dentro de la estación. «Adif y Renfe son dos empresas distintas, por lo que ni una ni otra tienen la obligación de integrar a su personal en sus instalaciones», reseñaron. Una segregación que no evita que ambas estén incluidas dentro del organigrama del Ministerio de Fomento y se financien al 100% con capital público. El mismo fondo del que sale todavía el pago del alquiler que mantiene la división de mercancías de Renfe en un ático de la plaza de La Inmaculada, mientras hay propiedades vacías asociadas al ferrocarril.