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León

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La leyenda cuenta que siglos después de las primeras correrías de los moros por el Bierzo, un caballero templario encontró en el hueco de una encina la imagen sagrada de la Virgen, escondida allí de los saqueos. Es el mito fundacional de una devoción. Y desde hace trece años, también un reclamo turístico.

Porque allí, a los pies del monumento que recuerda el mito en la plaza de La Encina de Ponferrada, comenzaron a andar ayer las fiestas de la Noche Templaria, un fin de semana para disfrazarse con ropajes del Medievo, asistir al desfile del Arca de la Alianza, comprar en el Mercado Medieval, cenar en el Castillo, o beber cerveza en la explanada del albergue de peregrinos con el que la capital del Bierzo celebra la primera luna llena del verano.

Y haciendo honor al nombre de la fiesta, lo más interesante de la primera jornada —presentación del sello oficial al margen— llegó ayer por la noche. Una ofrenda floral ante el monumento que simboliza el descubrimiento de la talla en el hueco de la encina sirvió de prolegómeno a la ordenación de 50 nuevos caballeros de la Asociación de Amigos de la Noche Templaria. Una silenciosa procesión con los nuevos caballeros monjes, seguidos por sus padrinos —en conjunto unas 400 personas en un ensayo a pequeña escala del gran desfile que tendrá lugar mañana sábado— recorría en torno a la medianoche la distancia entre la plaza de La Encina y el Castillo, donde en el patio de la zona palacial, los aspirantes a la capa blanca de los herederos de la Orden hincaban la rodilla, recibían los dos golpes de espada en los hombros y escuchaban del remedo del gran maestre Guido de Garda las palabras en latín que todavía sirven de emblema a los templarios del siglo XXI. «Non nobis Domine, non nobis». O lo que es lo mismo. «Nada para nosotros Señor, nada para nosotros».

Y como la fiesta es para todos, los organizadores, el Ayuntamiento y la propia asociación, ya pensaban ayer en los detalles del siguiente acto en el Castillo; la cena templaria, a las 22.00 horas. Obligatorio, claro, el traje medieval.

c. fidalgo / c. franco

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