El 60% de las personas que recurren a Urgencias no tienen patologías graves
Sólo el 35% de los que reclaman asistencia son derivados por el médico de Primaria.

Una paciente es atendida por los especialistas en el triaje del Hospital de León, ayer a las 11.00 horas.
La mitad de la población del área sanitaria de León acude al servicio de Urgencias una vez al año, pero seis de cada diez no presentan ninguna patología grave y pueden ser atendidos en otros recursos sanitarios como los centros de salud. La implantación del sistema de triaje informático durante las 24 horas desde el 1 de octubre permite a los responsables del servicio evaluar la gravedad de los enfermos que llegan a Urgencias para garantizar una asistencia inmediata a los pacientes más graves.
En los primeros seis meses del año han pasado por el servicio 60.000 personas y sólo el 1% presentaban una enfermedad grave que requería asistencia inmediata, según la estadística del servicio. La coordinadora, Carmen Rodríguez García, asegura que el sistema de triaje «nos permite gestionar bien el servicio de tal manera que el paciente urgente no espera y entra directamente al box para comenzar con el tratamiento». Sólo el 35% de las personas que llegan a Urgencias han pasado antes por la consulta del médico o por las urgencias de los centros de salud, «lo que no significa que los que lleguen si el volante del médico no presente un problema importante de salud y la familia se asusta y lo traen directamente, pero para la mayoría, el servicio de Urgencias se ha convertido en un acceso rápido a la sanidad».
Tiempos de espera
El sistema de triaje permite una valoración clínica preliminar que ordena los pacientes en función de su urgencia, antes de la valoración diagnóstica y terapéutica completa por los médicos del servicio. Los pacientes más urgentes son tratados los primeros. El sistema clasifica a los enfermos en distintos niveles del 1 al 5. Los que están en el nivel 1, el 1%, corresponden a las paradas cardiorrespiratorias o politraumatismos. El Hospital de León está cerrando un protocolo, que funcionará en todos los servicios de la Comunidad, para aumentar la eficacia entre la comunicación de Emergencias sanitarias y los médicos de Urgencias, que mantienen contacto por teléfono hasta la llegada del paciente. El 30% de las asistencias llega por esta vía.
El 8% de las personas que acceden el servicio están en el nivel 2, con sintomas de edema agudo de pulmón o una angina de pecho que hay que valorar. Estos pacientes no esperan más de siete minutos.
Las fracturas de los huesos largos y las hemorragias con el paciente estable tienen el perfil de asistencia en un nivel 3, que ocupan el 31% de los pacientes. La colocación en este nivel significa que el enfermo puede esperar hasta una hora para que lo vea un médico. El resto, es decir, seis de cada diez, están entre los niveles 4 y 5 lo que se traduce en que son los últimos en ser vistos por un médico, con una espera media que puede pasar de las cinco horas, según la saturación del servicio. «Las pruebas de imagen, de laboratorio e interconsultas se hace en los tiempos establecidos».
Más afluencia
«Los servicios de Urgencias siempre están sobresaturados», explica Carmen Rodríguez, pero son los lunes y los viernes los que más afluencia registran, sobre todo de 11.00 horas a 14.00 horas, de 16.00 a 18.00 y de 22.00 a 24.00 horas.
El perfil medio del paciente que reclama asistencia en Urgencias es el de una persona mayor de 65 años —una tercera parte de los que entran—.
Ginecología y Obstetricia no disponen aún de triaje informático, que se implantará tras comprobar los resultados de un año en el servicio General. Por Pediatría han pasado en los primeros seis meses 7.000 menores y por Ginecología y Obstetricia 16.500 mujeres. «El volumen de atención no es tan alto como para implantar, de momento, el sistema».